+18 | Publicidad | Aplican Términos y Condiciones | Juega con responsabilidad | Principios editoriales
Ruben Uria BlogGoal

Larga vida a esta Copa del Rey

Athletic Club, Real Sociedad, CD Mirandés y Granada CF. Cuatro clubes que estarán en semifinales de la Copa del Rey más abierta, emocionante, disputada e igualada de la historia contemporánea del torneo. El cambio de formato, un éxito para opinión publicada y opinión pública, ha conseguido que cuatro aficiones excelentes hayan apurado de un sorbo una Copa magnífica. Honor a quien honor merece. Hemos disfrutado con las sorpresas, con la ilusión de los modestos, con pequeños que han vestido piel de matagigantes y también con la humanización de los grandes portaviones del fútbol español, que se han quedado compuestos y sin Copa. Y sin duda, como le leí a Toni Cruz anoche en sus redes sociales, lo mejor es que, cualquiera de las aficiones de los cuatro semifinalistas va a valorar lo conseguido como lo que es, una auténtica gesta, sin usarlo como arma arrojadiza contra nadie. Al fin, soplo de aire fresco para tomar aire entre la viciada e insoportable atmósfera de los medios de comunicación y su permanente trinchera Madrid-Barça. Por fin, una Copa del Rey en la que se demuestra que el fútbol y sus aficionados también pueden disfrutar del torneo sin tener que tragar la dosis diaria de veneno del duopolio y su cohorte mediática en sus terminales afines.

Lo merece el Athletic Club – aunque Setién quisiera rebajar su mérito en su tradicional homilía donde los rivales se encuentran goles y nunca merecen ganar-, por su resiliencia heroica en esta Copa, por su capacidad para sobrevivir en el alambre, por su gen competitivo y sobre todo, por haber convertido Bilbao en una fiesta, antes y después del partido. Lo merece la Real Sociedad – aunque el periodismo quiera poner el foco en las rotaciones de Zidane y aunque los de siempre quieran poner el VAR como excusa de todo a cien-, por su juego brillante, por su espectacular propuesta, por su valentía para tener personalidad donde otros se arrugan y por su maravillosa afición, que conquistó el Bernabéu para goce y disfrute de un equipo que no tiene prensa, pero sí mérito. Se lo merece el CD Mirándés, con la etiqueta de matagigantes, porque ha logrado reeditar un sueño que parecía flor de un día, colándose por segunda vez en semifinales del torneo, esta vez eliminando a tres Primeras con un mérito espectacular y con un técnico bestial en el banquillo, Don Andoni Iraola. Y se lo merece el Granada, que dejó en la cuneta al vigente campeón después de un partido donde se dejó el alma, donde hizo historia -no llegaba a semis desde 1969- y donde volvió a demostrarse que tiene, en Diego Martínez, un entrenador como la copa de un pino, dos abetos y tres robles.

Los cuatro que están en semifinales se lo merecen. Que disfruten. Nos han hecho un poco más felices a todos los aficionados y han puesto de manifiesto algo que se nos había olvidado: en este cochino negocio, no todo es siempre dinero. Que nadie toque este formato, que nadie lo reviente, que nadie acabe con este romanticismo y que nadie acabe con esta Copa de las emociones, las sorpresas y la ilusión. Menos cuentas de resultados y más fútbol en estado puro. Por mil noches de protagonismo para los que lo merecen, por mil noches de foco mediático para los que nunca lo tienen, por mil noches en las que el periodismo tenga que trabajar algo más para contarnos que hay en España más de dos equipos, por mil noches así, larga vida a esta Copa. Que dure cien años. 

Rubén Uría

Anuncios