Aumentó la presión sobre el presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Gianni Infantino, pese a su anuncio de retirar el proyecto de venta de una parte de los derechos comerciales del Mundial, en medio de los movimientos liderados por la Unión Europea de Fútbol (UEFA) para poner fin a su mandato.
El periódico británico "The Telegraph" señaló este sábado que la UEFA dirigió un ultimátum a Infantino, exigiéndole que dimita, ya que de lo contrario se enfrentará a una iniciativa para celebrar una votación de moción de censura por parte de las federaciones miembros de la FIFA.
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Esta iniciativa se apoya en el artículo 25 de los estatutos de la FIFA, que estipula que el consejo de la Federación Internacional está obligado a convocar un congreso extraordinario si una quinta parte de las federaciones miembros presenta una solicitud por escrito, es decir, 43 federaciones de un total de 211.
La UEFA por sí sola cuenta con 55 federaciones miembros, un número suficiente para superar este requisito, debiendo celebrarse el congreso extraordinario en un plazo de 3 meses desde la recepción de la solicitud, según el periódico francés "L'Équipe".
En caso de celebrarse el congreso, se llevará a cabo una votación en la que participarán todas las federaciones miembros, que suman 211. La destitución del presidente de la FIFA requiere obtener una mayoría simple, es decir, más del 50% de los votos válidos, lo que equivale a 106 votos.
El periódico indicó que 143 federaciones nacionales ya se habían opuesto al proyecto de Infantino de vender una parte del Mundial, con 55 federaciones de la UEFA, 47 de la Confederación Asiática y 41 de la Concacaf.
No obstante, aclaró que esto no significa necesariamente que todas estas federaciones vayan a votar a favor de la destitución del presidente de la FIFA si el asunto se somete a votación, aunque la UEFA, que confirmó anteriormente haber perdido la confianza en Infantino, parece decidida a mantener la presión sobre él.

