La caída de Colo Colo a manos de Boca dolió en el Monumental, y demasiado, por cómo se dieron los hechos. A saber: el equipo estaba en desventaja pero con méritos para acercarse a la igualdad, cuando Maximiliano Falcón erró en el control y sucumbió a la presión de Vázquez y Villa, quien cerró el partido para los Xeneizes desde el punto del resultado. En la acción siguiente, Carlos Palacios vio la roja con poco menos de media hora por jugar y el Cacique entero debió asumir que iba a perder, puesto que el visitante se acomodó lo suficiente para clausurar todo en aquel momento.
Según ha reportado Rodrigo Gómez de Radio Cooperativa, en el post partido Gustavo Quinteros se acercó al camarín de su plantilla para recriminar algunas de las decisiones que llevaron a los suyos a perder el partido de manera inapelable. El tenso momento encontró respuesta de parte de miembros del equipo, como Falcón, y luego esta complicada interna se trasladó a la esfera pública, cuando el DT avisó -entre otras cosas- que no tenía nada en la banca para dar vuelta el panorama.
Vale recordar que el jefe del cuerpo técnico, que según el reporte del profesional radial "recriminó fuertemente" antes de "intentar salir rápido del vestuario", luego hablaría en conferencia de prensa de "errores infantiles" y "tontos" que guiaron el miércoles hacia una pérdida.
"En el segundo gol cometimos dos errores infantiles: les regalamos un gol. Y la expulsión, que fue peor todavía porque nos dejó sin la opción de pelear hasta el final once contra once. Ahí se terminó el partido", dijo en aquel instante. "Cometimos errores tontos que en estos partidos terminan resultando en que pierdes", profundizó. El defensor charrúa, que siempre muestra disposición a hablar con los periodistas presentes, salió con el gorro de su polerón y la cabeza abajo directo al bus sin declarar.