Seguirá una fecha más como único líder del grupo H y sumar por fuera de casa nunca es mal negocio, pero el Atlético Nacional de esta noche en Arequipa volvió a dejar más dudas que certezas, aunque con jerarquía y efectividad aprovechó la oportunidad de prácticamente sellar su clasificación a octavos de final de manera anticipada.
Si bien la expulsión de Solís al minuto 50 condicionó bastante el planteamiento y el segundo tiempo, desde el arranque se vio que la intención del equipo era aguantar más que proponer y así también lo entendió el local que tuvo las intenciones, más no la puntería, para inquietar realmente a Mier. Ya con diez hombres, Autuori sacrificó el ataque sacando a Pabón y Palacios para recomponer atrás e intentar tener más posesión con Barrera. Después apostó por la velocidad de Perea que llevó problemas a la defensa.
Y al 88, cuando todo pintaba para un tímido 0-0, apareció un cabezazo de Banguero para desequilibrar todo y llevar al equipo hasta los 10 puntos que lo tienen con poco más de un pie en la siguiente ronda. En medio de un partido complicado, porque Melgar siempre buscó lo suyo y de varias adversidades, la jerarquía de Atlético Nacional le permitió sacar un verdadero botín de visitante. Era lo que más necesitaba, lo logró.