El astro francés Michel Olısé lloró en el vestuario tras la derrota 6-4 ante Inglaterra en el partido por el tercer puesto del Mundial 2026.
Aunque dio dos asistencias, se culpó de la derrota por fallar dos ocasiones claras en la segunda parte, cuando el marcador era 4-3.
Según L’Équipe, su llanto no se debió solo a esas ocasiones falladas.
También le invadió una profunda tristeza al cerrar su participación en el Mundial y dejar escapar un logro histórico.
Quienes lo conocen destacan su orgullo por vestir la camiseta de Francia y por batir el récord de asistencias en un mismo Mundial, pero él aspiraba a algo más que jugar por el tercer puesto.
Sus lágrimas reflejaban la frustración de no haber marcado en todo el torneo y la convicción de que el equipo podía aspirar a más.
En el vestuario, el seleccionador Didier Deschamps, muy cercano a Olise, lo consoló al verle afectado por la eliminación.
