Tres meses y medio han pasado desde que Jorge Almirón asumió la dirección técnica de Atlético Nacional con resultados que hasta el momento avalan su gestión. Sin embargo, es conocido que la exigente afición Verdolaga no solo se conforma con un marcador, también gusta de ver buen fútbol y de que su equipo logre las victorias de la mejor manera posible.
El argentino no solo ha entendido esta particularidad del equipo paisa sino que además la ha aprovechado para demostrar su conocimiento en el fútbol y versatilidad táctica, la misma que en su momento, lo llevaron a ser sub-Campeón de Copa Libertadores. 18 partidos jugados con 10 victorias, 5 empates y apenas 3 derrotas son los números globales de la Era Almirón y cada partido es una nueva oportunidad de poner a prueba la sapiencia y experiencia del timonel.
Justamente en su último encuentro, ante Independiente Medellín, el técnico sorprendió con la formación titular, en nombres y dibujo táctico: fue un inesperado 3-5-2 con Daniel Bocanegra, Alexis Henríquez y Diego Braghieri en el fondo ayudados por Helibelton Palacios y Rafael Delgado en los laterales, un poco más adelantados. Dos hombres en zona de recuperación: Jorman Campuzano y Aldo Leao Ramírez más Macnelly Torres para crear y asistir a Dayro Moreno y Andrés Rentería.
Y no solo el resultado certificó la estrategia, también el transcurso del juego: Palacios tuvo la ayuda de Bocanegra para cerrar la puerta de Valdés, Caicedo y Cano no tuvieron mayor oportunidad ante los centrales y cuando Delgado aflojó por su sector en los duelos con Moreno y Córdoba, apareció Mafla para cumplir uno de sus mejores partidos. Al buen trabajo de Campuzano y Aldo Leao con Cataño y Ricaurte se sumó el sacrificio de Macnelly para recuperar o intentar presionar al rival, misma función que Rentería y Moreno llevaron a cabo para complicar la salida de González y su defensa en un par de ocasiones.
El 4-3-3 que parecía la marca registrada de Almirón también ha cambiado según las necesidades, sea desde el inicio como en Chile ante Colo Colo, o por circunstancia de juego cuando el equipo ha utilizado el 4-1-4-1 o el 4-1-2-3 para defender y atacar en procura de los resultados que lo tienen como único líder de la Liga y de su grupo en Copa.
Se destaca también la versatilidad para usar jugadores en diferentes posiciones, caso Bocanegra como lateral derecho, defensa central y volante central; Braghieri como defensa central y lateral izquierdo; Camupzano como cabeza de área y volante recuperador o Vladimir Hernández como extremo por ambos flancos y volante interior, entre otros casos.
Con resultados y buen fútbol, Jorge Almirón sigue abonando la confianza de la hinchada que aguarda por alcanzar un nuevo título local y recuperar sitiales de honor en el continente.


