Leo Messi sigue siendo quien más tira del carro del Barcelona, pero ante el Slavia fue insuficiente. Con un Barça que cada día se parece más a Argentina donde Leo actúa como único solista, la desconexión entre el crack y el fichaje estrella quedó un día más en evidencia.
El rosarino fue el tercer jugador que más combinó con el Principito con cuatro pases, pero hubo dos contraataques claros en los que no pasó la pelota al francés, en mejor posición para culminar la jugada y Griezmann acabó desesperándose.
GoalNo es nueva la situación ni en Liga ni en Champions. Si nos centramos en la máxima competición continental vemos que ya que en los 45 minutos que ambos jugaron juntos en Dortmund apenas combinaron tres veces (dos pases de Griezmann a Messi y uno al contrario). Frente al Inter en los 66 minutos que coincidieron sobre el césped del Camp Nou la cosa no fue mucho más allá.
Más evidente fue en Praga ante el Slavia donde Antoine asistió en cuatro ocasiones sobre Leo quien solo jugó una pelota sobre el francés, por las ocho que por ejemplo pasó a Suárez.
Pese a que ambos han declarado que no existe problema alguno y que les falta tiempo para acoplarse lo cierto es que no terminan por acoplarse y Griezmann podría acabar sufriendo la maldición del tercero del tridente como les sucediera a otros grandes solistas como Villa o Aléxis que o tardaron mucho en encajar o directamente no consiguieron entrar en la orquesta.
