El Bayern Munich se había puesto en el camino del Real Madrid en las semifinales de la Champions League. Un torneo continental que, a diferencia de los últimos años, no fue especialmente benévolo con los blancos. Ni Schalkes, ni Wolfusburgos, ni Romas, ni CSKA's. Los sorteos de la actual Liga de Campeones fueron difíciles de principio a fin para los chicos de Zidane.
LOS SORTEOS MÁS DIFÍCILES EN LA HISTORIA DEL MADRID
Desde la fase de grupos, el vigente bicampeón de Europa la tuvo complicada. Compartió el Grupo H con el Tottenham y el Borussia Dortmund, además del APOEL Nicosia. Los ingleses acabaron por encima del Madrid, ganando 16 de los 18 puntos posibles. Los alemanes fueron la gran decepción, empatando dos partidos y perdiendo los cuatro restantes. Pero, a priori, estaban lejos de ser un rival sencillo.

Como fue segundo en su grupo, al Madrid le tocó bailar con la más fea en octavos. Pero lo hizo sin problemas: sacó a bailar al Paris Saint-Germain de Neymar, Mbappé y Cavani, que estaba siendo la sensación del torneo y uno de los grandes favoritos a quedarse con el título. Nada de eso. El Madrid ganó en la capital de España y de Francia, aunque Unai Emery no pudo contar con el crack brasileño en el Parque de los Príncipes.
En cuartos de final ya no había más limitaciones. Podía tocar un equipo español como el Sevilla o el Barcelona. No hubo Clásico, pero sí un campeón continental y de su país como la Juventus, que iba a querer vengar la final perdida en Cardiff de la temporada anterior. Los italianos estuvieron a punto de llevar la eliminatoria a la prórroga, pero Cristiano Ronaldo acudió a la cita y selló el pase a semifinales.
GoalUnas semifinales que tampoco fueron fáciles. Otra vez un campeón de Europa y de su liga en el camino, el tercero en su aventura por el continente durante el presente curso. Dejados atrás el Dortmund y la Juventus, tocaba el Bayern de Heynckes. Muy peligroso para los españoles en la previa. Y en los papeles. Parecía que nadie había reparado en los bávaros, pese a ser un clásico del torneo, dado que pocos le situaban como candidato para hacerse con la 'orejona'. Pero tuvo al Rey de Europa entre las cuerdas hasta el último suspiro.
Si en la final llegara a tocar el Liverpool, podría confirmarse que es la Champions más difícil para los madrileños.
