El Real Madrid se hizo este sábado en La Cartuja con su vigésima Copa del Rey ante Osasuna con un resultado de 2-1. El partido fue más apretado de lo que se esperaba al principio, ya que Rodrygo abrió el marcador en el minuto dos y puso la final a favor de los blancos.
No obstante, los 'rojillos' no se rindieron y Lucas Torró llegó a empatar la contienda, aunque finalmente, el brasileño volvió a aparecer para desequilibrar la balanza. Tras el partido, los de Ancelotti levantaron la Copa al cielo de Sevilla y lo festejaron junto a la afición desplazada a la localidad andaluza.
