Neymar llegó apercibido a los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 en el que Brasil se midió a Bélgica y el delantero brasileño estuvo a punto de ver la amonestación que lo podía haber dejado sin jugar las semifinales.
El delantero del PSG se dejó caer descaradamente dentro del área en el arranque de la segunda parte pero el árbitro Milorad Mazic decidió no amonestarle por el intento de engaño y se lobró de su segunda amarilla en el torneo.

