El Ajax sufrió el domingo un duro revés en su lucha por clasificarse para Europa. Perdió 1-2 en casa ante el FC Utrecht y ya no depende de sí mismo para evitar los play-offs. El entrenador Óscar García lo calificó de “noche especialmente dolorosa”.
García, visiblemente molesto, reconoce: «Esto es sin duda decepcionante. Hemos jugado una buena primera parte, pero no sirve de nada si no marcas».
«Tuvimos tres o cuatro buenas ocasiones en la primera parte, pero no las materializamos», continúa García. «Ellos marcaron dos goles a balón parado, uno de ellos en el último minuto». Ese tanto tardío generó enorme frustración en el técnico.
«No queríamos regalar saques de esquina innecesarios, porque sabíamos que son fuertes a balón parado», afirma García. «Si quieres jugar al más alto nivel, no puedes cometer este tipo de errores. Es lo que hay».
Sorprendió que García eligiera a Kasper Dolberg en ataque y dejara a Wout Weghorst en el banquillo. «Wout ha estado enfermo y ha perdido unos cuatro kilos», explicó el técnico. «Estaba en forma para jugar unos minutos, así que no es una excusa. Tenemos dos delanteros y debemos decidir».
La buena actuación de Dolberg ante el PSV también pesó en la decisión. «Todos vieron cómo jugó en el partido anterior; pensamos que así recuperaría confianza y por eso lo puse de titular», concluyó.





