Arturo Vidal es un guerrero en la cancha. Con la pelota en los pies es constante peligro para el equipo rival. Sin la esférica, corre tras ella como un perro de caza, para obtener la posesión y armar el juego.
Un jugador que ha hecho su carrera poco a poco, al igual que su perfil de criador de caballos. El King tiene su propio stud, el cual luce hasta en sus tatuajes con su pasión ecuestre: Alvidal.
Es más, el jugador se encuentra en la complementación su propia haras, en las que espera sacar más campeones de exportación como Ill Campione, caballo que lo ganó todo en Chile y que fue vendido al extranjero.
Por eso es que en su estadía en el país, Arturo se fotografió con sus ejemplares.
