Un instante cambió la final: Luka Modrić, inesperadamente, cometió falta y Croacia concedió un penalti temprano ante Inglaterra.
Tras una atajada inicial que enloqueció a la grada y la posterior orden del árbitro de repetir el tiro, Harry Kane tomó carrerra y dio a los “Tres Leones” un inicio soñado en el Mundial 2026.
Inglaterra y Croacia iniciaron su camino en la fase de grupos del Mundial 2026 con un duelo intenso, lleno de emoción y polémica desde el principio.
El capitán croata, Luka Modrić, derribó a Madueke dentro del área y el árbitro señaló penalti.
Harry Kane lanzó, pero el portero croata detuvo el balón y la grada estalló de alivio.
Sin embargo, el VAR mostró que el portero se había adelantado, por lo que el árbitro ordenó repetir la pena máxima.
En el segundo intento, Kane, con calma y precisión, envió el balón al fondo de la red y dio a Inglaterra la ventaja en uno de los partidos más destacados de la primera jornada.
