El británico Paddy Pimblett necesitó solo 50 segundos para someter al francés Benoît Saint-Denis en el primer asalto del segundo combate estelar del UFC 329, evento marcado por el regreso de la estrella irlandesa Conor McGregor. en una de las sumisiones más rápidas y violentas de la temporada.
Pimblett aplicó un «Darce Choke» que dejó a Saint-Denis inconsciente, ante la sorpresa del público.
La mejor sumisión del año.
Tras el combate, Pemblett afirmó con seguridad: «Esta es la mejor sumisión del año. Sabía que había perdido el conocimiento; tuvieron que examinarlo. Intentó agarrarme las piernas, como todos, pero lo derribé y le golpeé la cabeza contra la lona. Soy como una maldita araña. Así de sencillo».
Añadió con tono vengativo: «Necesitaba esta victoria para recuperar la confianza y demostrar que sigo siendo uno de los más peligrosos».
Saint-Denis salió con fuerza, confiado tras cuatro triunfos consecutivos ante rivales de peso como Dan Hooker, Benil Dariush y Mauricio Rove, todas por KO y sin llegar al segundo asalto.
Sin embargo, esa confianza quizá lo llevó a precipitarse: intentó derribar a Pemblett demasiado pronto, pero el británico estaba listo.
El intento de guillotina se transformó en una sumisión letal
Al intentar derribarlo, Pemblett respondió con una guillotina y, con rapidez, pasó a la D'Arce, una llave más letal.
En menos de un minuto apretó el estrangulamiento y dejó a San Doni inconsciente, lo que obligó al árbitro a detener el combate ante la sorpresa del público.
Un regreso contundente tras la derrota
Esta rápida y contundente victoria marca el regreso de Bemblett tras su última derrota y refuerza su objetivo de ascender en la clasificación.
Para Saint-Denis, la derrota cortó su racha de triunfos y recordó que la confianza excesiva se paga caro en las MMA.
El combate formó parte del UFC 329, evento que marcó el regreso de la estrella irlandesa Conor McGregor en el combate estelar y que ofreció emoción y sorpresas en la mayor organización de artes marciales mixtas del mundo.
