La visita de Colón al Monumental suponía, a priori, el escollo más complicado para River: un equipo que había logrado 20 de 24 puntos, la valla menos vencida de toda la Copa de la Liga Profesional y, como plus, un DT que siempre complicó a Marcelo Gallardo. Pero el contrapunto del que se favoreció el Millonario es no volver a enfrentarse a un equipo que resignara ganar a cambio de no perder.
La derrota no cambia en nada el excelente momento del Sabalero, que se muestra aceitado y aún vencido es firme candidato al título. Como también lo es River cuando aparecen los espacios, sin necesidad de mover la pelota de lado a lado esperando algún metro que, ante Racing y Arsenal, nunca apareció.
El Muñeco tenía una ficha que apostó y ganó: Lucas Beltrán. Con el regreso de Borré, decidió no juntarlo con Girotti más allá de sus dos goles por la Copa Argentina. Entendió que podían superponerse y la respuesta fue el gol del Colorado que abrió el marcador tras una habilitación deluxe de De La Cruz.
Tras la igualdad sobre el final del primer tiempo, el desnivel llegó con dos situaciones de pelota parada en la que se lucieron sus laterales, siempre fundamentales: Angileri con un inatajable tiro libre y Montiel con un penal 'no look'. El cabezazo sobre el final de Aliendro puso suspenso, pero Armani controló la situación como es habitual.
A 10 días de comenzar la durísima doble competencia, con partidos cada 72 horas, extensos viajes y sin semanas de descanso por el arranque de la Copa Libertadores, River se mete en el segundo puesto de la Zona A, a la espera de más rivales que, en el afán del palo por palo, le permitan ser River.


