Por Juan Yagüe Rodríguez
Siete victorias y un empate en ocho partidos para el AstonVilla en la PremierLeague. Sexto en la tabla clasificatoria y con un sueño europeo que alcanzar. El impacto de UnaiEmery con el equipo de Birmingham ha sido inmediato e indiscutible. Y en The Holte End se empieza ver al entrenador español como un mesías que dirige el camino a la tierra prometida.
Cierto es que esta buena serie de resultados no ha tenido enfrentamientos frente a los equipos más grandes del fútbol inglés. Pero consiguir una regularidad tan constante en un entorno tan atroz como es el del fútbol inglés, es de un mérito tremendo. Ahora se aproxima el tramo final de la temporada que dirimirá si los Villanos entran en Europa o no. Si todo esto ha sido un amor pasajero o de los que dejan huella. Pero para eso habrá que superar a rivales de la talla del Liverpool, el Tottenham, el Manchester United o el Brighton&Hove Albion, todos rivales directos.
El Aston Villa se hallaba en terreno de nadie. Con una gran inversión hecha en su retorno a la Premier League y el despido de Dean Smith, el club confió en Steven Gerrard que empezó bien y acabó fatal. El equipo tiene jugadores de talento y motivos para ilusionarse. Pero no tenía un canalizador y un líder para gestionar todo ello. La llegada de Emery, con marcha deprisa y corriendo del Villarreal, ha traído lo que necesitaba un club histórico en el país y con una masa social muy notable.
El club se juega más de lo que parece en las próximas seis semanas. Entrar en Europa aumenta los ingresos, la ilusión y el cartel para atraer nuevos jugadores de renombre. Pero el resto lo tiene. La esencia de un club inglés con un aura del fútbol de siempre, un estadio con una reputación fantástica y una hinchada impaciente por celebrar éxitos. Y puede que estén muy cerca de llegar.
No en todos los cambios de entrenador las cosas van a mejor. Pero sin lugar a dudas, el papel de Emery ha reestructurado un club que andaba a la deriva por la media tabla de la Premier League. Llegan tiempos de bonanza a Villa Park.




