Por Jorge C. Picón -El Madrid se vuelve a poner en modo Champions para jugar contra el Chelsea. Este modo es, habitualmente, muy diferente al de otras competiciones. Con él activado, el equipo es capaz de gestas increíbles y victorias inesperadas. Hoy va a necesitarlo más que nunca ante un rival temible que el año pasado demostró todo su potencial vapuleando a los blancos. Especialmente dura fue la derrota en Stamford Bridge (2-0), donde pudo caerle un saco de goles. Las estadísticas no engañan: 14 disparos, dos palos y 42 balones recuperados por los blues. Todo ello con solo el 36% de posesión. Tuchel y sus chicos fueron inabordables. Sin embargo, muchas cosas han cambiado desde aquel cruce de semifinales.
En esta ocasión, con Ancelotti en el banqullo, el equipo llega mucho mejor. Tras las más de 60 lesiones que sufrió la plantilla el curso pasado, Pintus ha conseguido no solo reducir el número a menos de la mitad. Además, los futbolistas se encuentran por norma general en un estado óptimo gracias a su plan de preparación física. Solo Isco, Jovic y Hazard serán baja. Esto permitirá a Carletto no tener que tomar medidas desesperadas como hizo Zidane, cambiando el esquema y situando a Vinicius de carrilero.
Para esta edición, el Madrid tiene la ventaja de jugar la vuelta en casa. Salir bien parado de Londres es fundamental, como se vio en la última eliminatoria contra el PSG. El Bernabéu puede ser un factor diferencial y más aún habiendo eliminado para esta edición el valor doble de los goles fuera de casa.
Algo que no ha cambiado tanto pero que sigue siendo clave es el rendimiento de Benzema y Courtois. Delantero y portero sostienen al conjunto blanco partido a partido, especialmente en los que juega peor. 34 tantos este curso avalan al francés, mientras que el belga y sus paradas ponen al Madrid como uno de los equipos menos goleados del continente. Por sus pies y sus manos pasará esta eliminatoria.
En el Chelsea, ya no todo es tan bonito como el año pasado. Han pasado de ganar la Champions a convertirse en un club prácticamente sin dueño que vive un cambio de ciclo inesperado. Además, en lo deportivo no acaban de ser tan fiables e intensos como el curso pasado. La derrota contra el Brentford el pasado sábado (1-4) dejaron a vista de todos sus puntos débiles. Por si fuera poco, Tuchel, líder indiscutible de este proyecto, no acaba de tener feeling con dos de sus estrellas: Lukaku, fichaje millonario del verano pasado que apenas juega, y Jorginho, pilar el curso pasado pero que en este ha perdido protagonismo en duelos importantes.
El Madrid se enfrenta a su pasado, pero lo hace con confianza y con la ventaja que te da el haber tropezado con la misma piedra hace apenas 11 meses. Ancelotti, recuperado de COVID, y su cuerpo técnico tienen la oportunidad de vengar a su amigo Zidane y volver a semifinales de Champions por segundo año consecutivo.




