Dimitri Payet vivió una final de la UEFA Europa League que no podrá olvidar en toda su vida, ya que comenzó desafiando a la maldición de tocar la copa y acabó teniendo que ser sustituido por lesión.
La estrella del Olympique de Marsella tuvo que dejar el campo en la primera parte entre lágrimas pero su lesión provocó el gesto más emotivo de la final.
Antoine Griezmann, compañero de Payet en la selección francesa, se acercó a su compatriota y no dudó en darle un beso para intentar consolarlo.

