Este jueves, el Barcelona afronta una Asamblea clave para su futuro, tanto económico como deportivo. A día de hoy, el equipo no puede inscribir a ningún jugador a menos de que consiga un ingreso extraordinario de centenares de millones de euros, a la vez que logre rebajar la masa salarial deportiva, cifrada en 560 millones, muy por encima del objetivo marcado: 400 millones. La junta directiva de Joan Laporta pedirá a los socios compromisarios la aprobación para vender un máximo del 49,9% de las acciones de Barça Licensing and Merchandising (BLM), la empresa que gestiona los productos oficiales del club, y para ceder un máximo del 25% de los derechos de televisión del primer equipo de fútbol masculino a un inversor externo. El Barça busca, con estas operaciones, una cifra cercana a los 700 millones de euros.
Sin embargo, este miércoles, un día antes de la Asamblea, el grupo de opinión 'El Cor Blaugrana' pide que los socios voten en contra de las dos propuestas. El grupo de socios, conocido por ser uno de los impulsores de la moción de censura contra Josep Maria Bartomeu en 2020 y por haberse personado como acusación particular en el caso 'Barçagate', mandó un comunicado tras haber analizado la convocatoria y los datos de la próxima Asamblea. En él, los asociados reflexionan acerca de la "información insuficiente" facilitada por el club y emplazan a los compromisarios a decir 'no' a la venta de las famosas 'palancas' económicas.
Otro de los grupos de opinión mayoritarios, 'Seguiment FCB', tiene una postura similar a la de 'El Cor Blaugrana'. Preguntados por GOAL, los miembros de 'Seguiment FCB' recomiendan votar 'no' a la propuesta de vender el 49,9% de BLM si no existe una cláusula de recompra con una temporalidad concreta, es decir, con un plazo máximo de años para recuperar el activo. "No vemos nada clara la venta si es para siempre", comentan. Y añaden que "la Asamblea está pensada para aprobar operaciones concretas, no para desprenderse de competencias sin mas información".
El comunicado de 'El Cor Blaugrana'
Mañana jueves, un día poco convencional, los socios compromisarios fueron convocados a una asamblea telemática. La junta directiva ha realizado la convocatoria extraordinaria para pedir permiso para vender casi la mitad de la sociedad de propiedad completa de BLM (Barcelona Licensing and Merchandising), empresa con el objetivo de explotar el negocio de retail del Club.
Desde Cor Blaugrana hace tiempo tuvimos la posibilidad de conocer el funcionamiento interno de BLM y nos quedamos muy preocupados y asustados por la información que nos llegaba, así como por el resultado final. El comportamiento de los dirigentes era de cariz mafioso, apretando mucho a los franquiciados y distribuidores, y, a pesar de una presumible dirección deficiente, se producían beneficios al final de los ejercicios.
Por otra parte, habiendo tenido acceso al material de consulta cara a la asamblea, creemos que es absolutamente insuficiente para tomar cualquier decisión. En ambos puntos del orden del día, se reduce la explicación a definir cuáles son los activos a la venta. No existe ninguna información de las condiciones de la venta esperadas por el Club, ni por la venta del 49,99% de BLM ni por la cesión del 25% de los derechos de televisión.
Hay algo que también nos genera una alerta importante (hoy en día llaman Red Flag) y es como el vicepresidente económico, Eduard Romeu, no considera necesario explicar a los socios los puntos importantes de esta operación. No nos referimos al precio. Nos referimos al complemento de estrategia comercial que se espera con el acuerdo, y las responsabilidades y deberes de cada parte. El señor VP Económico haría bien en tratar a los socios y socias del FC Barcelona como iguales. No somos niños que creen que vender 49.9% de un activo relevante sea una participación minoritaria. Por si él y el club no se han dado cuenta, el perfil del entorno azulgrana es diferente al que estaba en el 2003. Harían bien en considerarlo.
También es incomprensible como el responsable del área económica, el señor Romeu, no haya tenido tiempo de explicar a los socios y socias cuál es el estado del Espai Barça por el que pidieron permiso para buscar financiación por 1.500 millones de euros. No conocemos el estado del proyecto ni cuál es el plan o estrategia que pretende seguir.
Por todo ello, emplazamos a los socios y socias compromisarios a votar en contra de ambas propuestas de la directiva mientras no sean propuestas en firme, con condiciones concretas, y que puedan ser objeto real de debate, así como de presentar alternativas viables para poder decidir realmente si queremos la venta a pedazos o no del club.
El camino que pide el señor Romeu de seguir dando cheques en blanco es un camino que ya hicimos y es lo que nos llevó a la situación crítica en la que nos encontramos.


