Si hay un pero al que ponerle al Real Madrid en estos últimos años es sin duda El Clásico del Santiago Bernabéu. El equipo madridista se ha mostrado implacable ante casi todos sus rivales en las siete últimas temporadas en las que ha cosechado un sinfín de títulos, pero sus aficionados demandan más en este partido.
En las siete últimas temporadas, el Real Madrid sólo ha ganado un Clásico en el Bernabéu en Liga. Fue justo antes del confinamiento y el equipo blanco se impuso 2-0 al Barcelona (también ganaron en casa a la temporada siguiente, pero el partido se jugó sin público y en el Di Stéfano). Curiosamente, en el Camp Nou es todo lo contrario: una derrota en las últimas siete visitas ligueras.
Quizás se deba al hecho de que al estilo que propone el Barcelona le venga mejor un Real Madrid con más ganas de proponer y más abierto, algo que sucede más en el Bernabéu que en el Camp Nou, donde el Real Madrid muchas veces ha jugado más a robar y salir rápido que a tener la pelota controlada. Quizás es que este partido signifique más para el jugador culé que para el madridista... quizás sean solo casualidades. Quizás.
Lo más evidente es que el Real Madrid, si no ha ganado esos partidos, no ha sido porque haya hecho malas temporadas. Un dato que lo evidencia es que en las últimas cinco ocasiones en las que se ha proclamado campeón de Europa, el Real Madrid ha perdido el Clásico del Bernabéu: 3-4 en 2014, 0-4 en 2016, 2-3 en 2017, 0-3 en 2018 y 0-4 en 2022. Realmente llamativo.
Ser más agresivo, la gran duda de Ancelotti
Para el once del partido a Carlo Ancelotti solo le bailan un par de nombres: Rodrygo y Rüdiger. El italiano ha dejado claro en rueda de prensa y en sus alineaciones que el brasileño es, a día de hoy, tan titular como los que jugaron de inicio en París el pasado 28 de mayo. Sin embargo, la gran clave del éxito de este Real Madrid ha sido juntar a cuatro centrocampistas con la irrupción de Fede Valverde, por lo que lo normal es que Rodrygo empiece en el banquillo.
La otra opción también pasa por ser más ofensivo y sacar de inicio a Rüdiger, pasando al lateral izquierdo a David Alaba, el cual propone mucho más en ataque que un Ferland Mendy al que le cuesta sumar arriba, aunque atrás, salvo excepciones como la del otro día en Varsovia, es un seguro de vida.




