La selección belga tropezó por segunda vez consecutiva en la fase final del Mundial 2026 al empatar 0-0 con Irán.
Bélgica, dirigida por Rudi García, había debutado con un 1-1 ante Egipto.
Kevin De Bruyne, sustituido por Matías Pardo en el 87’, admitió:
«Debimos marcar», admitió en DHnet. «Tuvimos ocasiones, pero empezamos muy rápidos y nos topamos con un muro defensivo».
Y añadió: «Teníamos que haber tenido más paciencia; no había muchos espacios para crear ocasiones. En algunos momentos encontramos soluciones por la banda izquierda».
Tras la expulsión que dejó a Bélgica con diez, García reemplazó a Lukaku por Theate.
De Bruyne añadió: «Dominábamos con 11 contra 11, pero al quedarnos 10 la presión alta ya no era la mejor opción. Aun así, generamos ocasiones».
Reconoció que la inferioridad numérica justificaba la táctica, aunque el equipo siguió generando ocasiones sin éxito.




