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MalcomGetty Images

El Barcelona aprende a vender


EDITORIAL

Nadie le puede reprochar a Josep Maria Bartomeu haber resuelto una de las asignaturas pendientes del Barcelona de los últimos años, vender en condiciones ventajosas. O, por lo menos, sin perder excesivo dinero tras la incorporación de un jugador que no cumple las expectativas por el motivo que sea. La salida de Malcom Silva da buena cuenta de ello. Llegó hace un año a cambio de 42 millones de euros para irse por 40 y 5 más en variables, con lo que el club, además de no perder dinero con un jugador que prácticamente no ha contado, incluso puede llegar a sacar beneficio.

No es el único. También Jasper Cillessen ha multiplicado por dos su valor en tres temporadas, aunque el club apenas lo ha notado más allá del equilibrio de balances financieros pues su salida al Valencia sirvió para cuadrar cuentas en una operación que derivó en la llegada de Norberto Neto, su sustituto. La temporada pasada el Barcelona incluso logró superávit en los traspasos de Paulinho Bezerra, Yerry Mina y Gerard Deulofeu.

En el primer caso el Barcelona ganó 10 millones de euros con su venta al Guangzhou Evergrande con respecto a los 40 que había pagado al mismo equipo un año antes. Con Deulofeu al Watford el Barcelona dobló la inversión de 6 millones que había realizado al recuperarlo del Everton tres años antes. Sin embargo, el caso más sorprendente es el de Yerry Mina, un jugador que llegó procedente del Palmeiras en invierno de 2018 a cambio de 9 millones de euros y que salió del club el mismo verano a cambio de 30, más del triple, tras disputar el Mundial con Colombia y marcar tres goles.

El club azulgrana también ha minimizado el impacto en la tesorería de jugadores como André Gomes y Paco Alcácer, y aunque en ambos casos ha acabado perdiendo dinero las amortizaziones han impedido que ninguna de las dos operaciones pudiera considerarse económicamente ruinosa. En clave deportiva las conclusiones son muy distintas porque, a la espera del rendimiento de Antoine Griezmann y Frenkie De Jong, el Barcelona se ha gastado mil millones de euros en jugadores que, en su mayoría, no aumentan la calidad del once titular. Pero esto es otra historia.

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