El reciente año que está apunto de acabar, 2021, ha sido el año del Buey de Metal, o de oro, en el horóscopo chino. Para un bético cualquiera, este mismo año, también de oro, sin duda alguna será el año de Manuel Pellegrini. El 2021 ha entrando en la historia del conjunto verdiblanco colocándose como el de mejor número de victorias todos los tiempos. Con un total de 52 encuentros oficiales librados, este Betis ha conseguido la friolera de 29 triunfos, uno más que los que logró en 1997, como indicó Pedro Martín en Twitter. Y todo ello de la mano de una metamorfosis que poco a poco ha ido experimentando el cuadro de las Trece Barras de la mano de un Ingeniero que ha ido cuadrando cada centímetro del proyecto. Paso a paso el Betis se ha transformado. De ser un equipo permeable y sin rumbo en su ataque, a mutado en conjunto que juega bien, es sólido atrás y arriba tiene la pegada de un grande. Además es un equipo divertido y agradable de ver. Se disfruta del fútbol con uno de sus encuentros, y gana, que es lo que importa.
De cuestionado a renovado
Getty ImagesAdemas, el presente año acaba con la tranquilidad de tener al chileno renovado hasta el 2025. Dos años más para consolidar un proyecto que tiene una pinta brutal y que representa en la figura del entrenador su máximo exponente, buque insignia, piedra angular o cualquier calificativo que se le quiera asociar a un hombre que le ha dado la vuelta al club en tan solo 365 días. Si a día de hoy alguien duda de Pellegrini, alienado es lo mínimo que le cae al atrevido, pero lo cierto es que hace un año el técnico no estaba tan afianzado en el pedestal en el que el bético lo tiene ahora, porque su Betis no terminaba de ser el equipo que tenía en mente y que es ahora, con un inicio de la 20/21 que en nada se parecía a lo que se convirtió después de tener una transformación radical.
Por culpa del Derbi y Canales
GettyQuién lo iba a decir, con lo medroso que se andaba por Heliópolis con El Gran Derbi, que iba a ser ese partido el punto de inflexión para cambiar la dinámica de un equipo que venía de recibir una goleada en Valencia, por parte del Levante, con una irregular trayectoria en LaLiga y alejados de los puestos europeos. Justo en el envite que abría el año, ese partido lo cambio todo. Los verdiblancos cogen impulso, liderados por Canales, y arrancan una racha donde no pierden en nueve fechas, aunando LaLiga y la Copa. Con el cántabro como guía y goleador, marcando en Gijón, Vigo, San Sebastián y repitiendo allí en el choque de Copa. En este periodo es donde Cáñales se afianza como el líder del juego verdiblanco que ahora mismo es.
Decepción en la Copa, alegría europea
Real BetisEn la Copa, el Betis estuvo a apenas 30 segundos de conseguir clasificarse para semifinales. Se lo arrebató Raúl García con un cabezazo cuando el Villamarín ya se veía haciendo algo importante en el torneo. La tanda de penaltis bajó del sueño copero a los béticos, porque las expectativas del equipo invitaban a ello. Y lejos de que el mazazo le pasara factura, la entereza que hoy tiene el grupo se empezó a exhibir en aquellos momentos. Después de la frustración que provocó la eliminación, solo Barcelona y Sevilla fueron capaces de ganarles a los verdiblancos. 17 partidos donde se obtuvieron ocho victorias, siete empates y dos derrotas. Todo ello para conseguir una clasificación europea y que Pellegrini se convirtiera en el referente heliopolitano.
Pellegrini, el sanador y el director
GettyCapítulo a parte merece el trabajo individual que ha realizado el técnico con jugadores que parecían perdidos para la causa verdiblanca. Borja Iglesias, Carvalho o Juanmi son algunos de los casos más claros donde el chileno, con trabajo y confianza, ha conseguido que estos futbolistas vuelvan a creer y sean piezas importantes dentro del grupo. El Panda consiguió ver portería la temporada pasada después de pasar una de sus peores rachas como profesional. Juanmi, hoy día, es O’rei Juan Miguel para su afición, poco más se puede decir. Frenó la salida de Carvalho y lo devolvió a la élite. A Guido lo ha convertido en un jugador clave en el esquema. Hace de Edgar y Rodri futbolistas del primer equipo. Y sobre todo, y casi más importante, ha logrado que su defensa poco a poco vaya cometiendo menos errores y que las diferentes pareja de centrales ganen en solvencia y confianza.La transcendencia del entrenador traspasa muros y metros, y va de la ciudad deportiva a las oficinas del estadio. Sus recomendaciones son casi son órdenes para los dirigentes que han seguido al milímetro cada consejo. Además, desde la entidad se le ha reforzado al equipo tal y como pidió el técnico. Con incorporaciones como la de Willian José o Bellerín, de la que el propio entrenador hizo especial hincapié ante la falta de un lateral con la baja de Sabaly, incluso cuando el gran objetivo parecía Dani Ceballos.
Las rotaciones, la clave del éxito
El Betis acaba el año en tercera posición, peleando la Champions League y cumpliendo el objetivo de estar en Europa. Saca con nota su clasificación en Europa League, sin apenas despeinarse, con el lunar de tener que pasar por el play off donde se enfrentará al Zenit, e inicia la Copa con garantías. Y todo ello gracias a las rotaciones que ha metido el técnico en cada competición. Tiene enchufados a todos los integrantes del plantel que responden en cada oportunidad que tienen. Y sobre todo ha conseguido que la pegada verdiblanca sea temible. El caudal ofensivo ha sido la base del equipo y los goles la herramienta para superar errores defensivos. El Panda suma siete goles, Willian José, seis tantos, y Juanmi, el pichichi del equipo con 13. Una delantera que se codea con las más importantes del continente en cuanto a números se refiere.
Haro y las renovaciones
Real BetisEl club ha entendido cuál es el camino y no quiere dejar escapar la oportunidad que vive en estos instante el club. El presidente ha apretado en la recta final del año para darle continuidad a los pilares del proyecto. Ya anunciaba que Pellegrini no se le iba a escapar y que iba a emprender una renovación que ha realizado antes incluso de lo esperado. A Canales también lo ha hecho verdiblanco hasta 2026 y pronto, tal y como publicó Goal.com, se anunciará la de Fekir, también para el mismo año. Las directrices del club tienen consonancia con lo que se ve sobre el verde y la cosa funciona en despachos y terreno de juego. Y todo eso lleva a tener entre manos un proyecto ilusionante, en una liga convulsa, en la que no se sabe qué puede suceder. Pues que ruede la pelota en el 2022 y a ver qué es capaz de hacer este Betis.
