La selección española se prepara para enfrentar a Arabia Saudí en la segunda jornada del Mundial 2026, un partido clave tras su tropiezo inicial.
Aunque la historia y la técnica favorecen a España, los números muestran que, en Mundiales, enfrentar a equipos asiáticos suele deparar sorpresas.
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En sus siete precedentes contra equipos asiáticos ha sumado cuatro victorias, dos empates y una derrota, lo que muestra que no siempre lo ha tenido fácil.
El debut fue en 1990, con victoria 3-1 sobre Corea del Sur en la fase de grupos. En 1994 empataron 2-2, empate que se repitió en cuartos de final de 2002, aunque España avanzó tras ganar la tanda de penaltis.
En 2006 venció 1-0 a Arabia Saudí y en 2018 a Irán por el mismo marcador, lo que refuerza su dominio relativo.
La mayor sorpresa llegó en 2022, cuando España perdió 2-1 ante Japón, recordando que las selecciones asiáticas pueden aprovechar cualquier error.
Ahora, ante Arabia Saudí, España sabe que la historia no basta: los “Verdes” llegan entusiasmados tras empatar con Uruguay, y el “Matador” busca su primer triunfo.
Entre el anhelo español de recuperar prestigio y la ambición saudí de sorprender, el duelo promete un nuevo capítulo en la compleja relación de España con Asia en los Mundiales.
