EDITORIAL
A pesar de que Ivan Rakitic haya recibido con frialdad la llegada de Frenkie De Jong asegurando que "mi sitio está ocupado" lo cierto es que no lo está y el holandés llega, precisamente, para rejuvenecer una zona ancha en la que el propio croata y Sergio Busquets han sufrido más de lo habitual esta temporada. Por lo menos esta es la previsión que la comisión técnica que realizó los primeros informes de De Jong, hace casi tres años, tiene ante la llegada del jugador.
Según revelaron a Goal, el holandés "es un jugador de control, parecido a Arthur Melo pero mucho más profundo". Es, por lo tanto, un futbolista con reconocido ADN Barça y el propio jugador lo sabe, motivo por el cual cuando el Barcelona decidió apostar seriamente por él descartó el resto de ofertas empezando por la del PSG, que prácticamente le ofrecía un cheque en blanco para decirle no al club catalán pero ni por estas. "Con los holandeses es fácil negociar, todos muestran cierta predisposición cuando llega el Barcelona" aseguran las mismas fuentes. Pero De Jong quiere fútbol y para ver su mejor versión hay que ponerle en su posición.
Y ahí es donde Rakitic puede llevarse una sorpresa pues según las fuentes internas consultadas, Arthur y De Jong "pueden complementarse muy bien" hasta el punto que desde el club hace mucho tiempo que consideran que "puede marcar una época" por "la gran calidad y la finura" que desprende en todas sus acciones. Tanto es así que incluso le comparan con Johan Cruyff a pesar de ser centrocampista. "Tiene una forma de driblar con la derecha, haciendo el movimiento hacia dentro con el exterior del pie de una forma muy parecida a cómo lo hacía Johan" advierten.
A De Jong "le gusta jugar al espacio, recibir y girarse, es joven y tiene unas condiciones que le vendrán bien al club", al que finalmente llegará de forma definitiva -su traspaso es oficial desde enero pero todavía no ha sido presentado- dentro de pocos días. De hecho, De Jong está en Barcelona junto a sus compañeros en el Ajax para celebrar el doblete y la despedida de soltero de uno de ellos y ya sabe que en Barcelona todos le esperan con muchas ganas. Todos menos Rakitic, claro.
