Lionel Messi ha marcado esta temporada más goles que el Getafe (25-24). El argentino ya llegaba al partido de esta noche en el Camp Nou (5-2) un gol por encima del conjunto madrileño y, en plena lucha por la Liga, quiso dejar clara su superioridad en el área como el futbolista más transcendente de un campeonato que sigue plenamente abierto entre los tres españoles firmantes de la Superliga.
Durante un primer tiempo de dominio indiscutible barcelonista, ocupando los espacios y llegando bien al ataque, Messi fue el único jugador que remató a portería. El capitán del Barça no dio opción a sus compañeros y se guisó y comió todas las acciones ofensivas de su equipo. El ’10’ está tan hambriento de goles, victorias y títulos que copó el 100% de las ocasiones de gol en los primeros 45 minutos, los mejores del Barcelona en todo el partido.
Chutó hasta en seis ocasiones: dos se encontraron con el poste, dos acabaron en gol, una la sacó con los puños el portero David Soria y una última se marchó alta. Todas ellas crearon peligro, incluso una falta lateral donde lo más normal era colgarla al área y que terminó en disparo fuerte y directo a puerta. Ni media quiso regalar, tras su exhibición en la final de la Copa del Rey.
Cuando Messi está desencadenado, lo fácil es buscarle. Eso debió pensar Sergio Busquets, que le conoce como un hermano, en la acción que se convirtió en el primer gol del encuentro. Un golazo que tuvo lo mejor de los dos futbolistas. Sergio levantó la cabeza, vio es desmarque de Leo y le envió un balón imposible entre líneas, desde más de 40 metros, para que el argentino condujera y definiera ante Soria. La costumbre llegó al Camp Nou para recordar los grandes momentos de los últimos trece años del Barcelona, desde que Busquets debutara en agosto de 2008 de la mano de Pep Guardiola. Puede que el estado físico no sea el mismo, pero la inteligencia y la técnica no se olvidan.
Los goles de Messi, Araujo y Griezmann de penalti (porque el segundo se lo marcó el Getafe) dejan al Barça cerca de los dos equipos madrileños, el objetivo principal de esta noche que tenía como obligación, también, evitar que el ’10’ y De Jong vieran una tarjeta amarilla que les hubiese impedido viajar a Villarreal el próximo fin de semana, en una de las grandes finales hacia el título de Liga.





