El América y Comunicaciones no son tan desconocidos el uno del otro como se pensaría. Ambos clubes, contendientes en los octavos de final de la Concacaf Liga de Campeones 2020, han tenido una relación que trasciende lo futbolístico desde años atrás: una de negocios.
La clave para entender el vínculo entre las dos partes se centra en la televisión. El propietario del equipo más ganador de Guatemala es un mexicano llamado Remigio Ángel González, apodado el Fantasma no por su blancura, sino su habilidad para pasar desapercibido mediante prestanombres para evadir las leyes que prohíben los monopolios. Nacido en Higueras, Nuevo León, el empresario de 75 años que radica en Miami, Florida, es dueño de Albavisión, una red latinoamericana de medios de comunicación.
Únicamente vivió su adolescencia en nuestro país y, posteriormente, a sus 17, se mudó a la nación centroamericana junto a su familia. Primero se dedicó a vender publicidad. Luego, en 1981, dándose cuenta que no había mucha penetración de contenidos extranjeros, y que era un área de oportunidad, emprendió su distribuidora de varias cadenas norteamericanas denominada Prolasa; principalmente estadounidenses y mexicanas como Televisa.
Es ahí donde conoce a Emilio Azcárraga Milmo, fundador de Televisa bajo ese nombre y que se hizo de las Águilas a partir de 1959. Esta última se encontraba interesada en expandir la señal de sus telenovelas hacia mercados foráneos como Centro y Sudamérica, lugares en los que González ya contaba con numerosas emisoras.
Tuvo éxito hasta 1988, cuando la compañía de Chapultepec rompió el acuerdo a fin de comercializar su barra de programación sin intermediarios. En 1990 se casó con su segunda esposa —la primera murió en un accidente automovilístico—: Alba Elvira Lorenzana, gracias a la que adquiere el pasaporte guatemalteco y le permite adquirir los canales 3 y 7 al Estado.
Compraba paquetes baratos y de alto rendimiento (talk shows o de temática policíal) invertía poco y, una vez endeudados, esperaba a que quebraran sus clientes para pescarlos. Cuando ingresaban a su emporio, le aseguraba a los gobernantes en turno de toda la región su lealtad y silencio, fueran de izquierda, derecha o militares.
En el 93 constituyó Albavisión, la cual tiene 45 canales de TV, 68 estaciones de radio, 65 cines y un periódico. Con el apoyo financiero de Televisa, según la revista Proceso, se abrió paso por Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Ecuador, Argentina, República Dominicana, Bolivia, Paraguay, Perú, Chile, etc.
Con el control prácticamente absoluto de los medios de Guatemala, Remigio empezó a mirar otros horizontes: los deportivos. En agosto de 2008, Albavisión obtuvo al Comunicaciones Fútbol Club por tres millones de dólares.
Televisa (y los Azulcremas) le mandaron un refuerzo para encomendarse de dicha tarea. Se trata de Pedro Portilla White, uno de los creadores de la rama Televisa Deportes e, igualmente, vicepresidente ejecutivo de la escuadra de Coapa entre 2004 y 2008.
Conforme a un reportaje de Plaza Pública, la misión de Portilla consistía en aplicar el mismo sistema que rendía dividendos en Televisa. Es decir, "darles bonificaciones a los patrocinadores en la televisora, manejar el dineroy administrar" la entidad. Durante sus 10 años y 9 meses de gestión, los Cremas ganaron 9 Ligas Nacionales (seis seguidas) y 1 Copa local.
La labor de Portilla, tanto económica como en cuanto a trofeos, provocó que el Fantasma le pidiese replicar el modelo, pero con la Selección Nacional aprovechando la exclusividad de los derechos de transmisión. Esto a pesar de los repetitivos fracasos de la Bicolor en torneos internacionales.
A través de QualyTV, división de televisión restringida de Albavisión, Portilla usó a la Corporación Burgen, S.A. para mercantilizar con terceros los auspiciantes de los representativos (salvo el de futbol sala), con base en la investigación publicada por Plaza Pública. Eso implicaba que la Federación no podía acordar nada sin el consentimiento de los mencionados.
En 2016, Brayan Jiménez, Héctor Trujillo y Rafael Salguero, otrora directivos de Fedefut, resultaron suspendidos de por vida por su implicación en estas concesiones comerciales. Se les acusó de malversación por estos contratos, en los cuales estas firmas retenían el 50% de comisión, y cuyos aportes en realidad jamás ingresaron a la Federación. Desaparecieron 1 millón 50 mil dólares de las arcas que FIFA les había entregado.
Las telefónicas, bancos y más que esponsoreaban a la Azul y Blanco rescindieron unilateralmente los tratos, mientras que Corporación Burgen no fijó una postura oficial al respecto y continúa siendo auditada por la Contraloría General de Cuentas y el Ministerio Público.
Para colmo de González, en el 2016 apareció en la lista de los Panama Papers con un sinfín de empresas offshore, o extraterritoriales usualmente en paraísos fiscales, registradas ante el estudio jurídico panameño Mossack Fonseca.
En tanto, en 2018, el Congreso de los Estados Unidos solicitó una investigación a fondo sobre González por los escándalos de corrupción en Guatemala en el 2015. Se les responsabilizó de pagar ilícitamente la campaña política de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, expresidente y vicepresidente que renunciaron a raíz de la polémica.
Sin embargo, a la fecha, los funcionarios han fallado en comprobarle los cargos con pruebas. El Fantasma se vuelve insible aún viviendo dentro de EE.UU., al tiempo que Portilla anunció su despedida de los Albos en mayo del 2019. Actualmente es el mando alto del Atlas. Se podría intuir que tanto él como Remigio tienen Ángel.