No hay otro partido que el perfecto para Argentina si quiere arruinarle la vida a Brasil. Perfección o valijas.
Argentina, más que en ningún otro encuentro de esta Copa América, tendrá que ser inteligente y sincronizado para mantener el bloque al defender y contundente al atacar, aprovechando las espaldas de Dani Alves y Alex Sandro, aún más ofensivo que Filipe Luis, si es que finalmente no es titular. Y debe saber y olvidar rápido este detalle: Alisson no recibió goles en lo que va del torneo.
El historial de Messi vs. Allison
Tite debe tener ajustados los relevos para no quedar en inferioridad numérica si Argentina sale de contra buscando quedar mano a mano con Marquinhos y Thiago Silva. Sabe y dice que el grupo mejora al individuo (Messi) y que ese individuo, que por ahora no fue determinante, puede serlo en cualquier momento como gestor o finalizador.
Del medio hacia arriba, al Penta le sobran opciones: el progreso colectivo en el campo a partir de la tenencia es su materia preferida. Todos manejan ambos perfiles. Todos saben cuándo tocar de primera y cuándo no. Todos conocen los tiempos del otro. Arthur, incluso, lo tiene a Messi todos los días en Barcelona y no querrá ser el nuevo "bueno de la película", cual Alemao con Maradona en el '90.
El golpe por golpe no es una opción para Argentina. Es suicidio. Perú salió a jugarle y Brasil se lo comió crudo.
El día que Scaloni eliminó a Brasil de un Mundial
El desafío de Scaloni es armar un sistema para intentar descansar con la pelota y no correr 90 minutos atrás de ella. Recuperar lo más lejos posible de Armani y no refugiarse como ocurrió contra Venezuela en el segundo tiempo.
Mapa de calor de Agüero y Messi en el segundo tiempo contra Venezuela
OptaDesde junio 2016, en la Copa América Centenario, que Argentina no repite una formación. Todo parecería indicar que este martes se romperá la racha, pese a que el adversario invitaba a creer que el DT le daría lugar nuevamente a alguno de los "Guidos" (Rodríguez o Pizarro) para armar el tándem con Paredes e intentar disputarle el ring a Casemiro, el único mediocampista real de corte y entrega de un equipo local lleno de buen pie. Está claro que Brasil apuesta a defenderse atacando. La superpoblación de jugadores en ofensiva no es una sorpresa.
Si efectivamente mantiene a De Paul, Paredes y Acuña, el sacrificio de los tres de arriba será crucial para hacer un equipo corto. Contra Venezuela, Messi fue el tercer jugador argentino con más recuperaciones, según datos de Opta.
Así como Messi reconoció que para jugar "los 3" (él, Lautaro Martínez y el Kun Agüero) están obligados a presionar alto y ser el primer peaje de la salida rival, en Brasil Gabriel Jesús y Firmino harán lo mismo para complicarle el primer pase a Otamendi o Pezzella.
La Selección argentina no tiene otra: el Maracaná espera al mejor.
