Boca consiguió un triunfo importantísimo ante Always Ready que le permite pasar de la incertidumbre a la ilusión. El Xeneize se hizo fuerte en la adversidad, alcanzó su cuarta victoria en la historia jugando en La Paz, y sumó un resultado que -junto al empate entre Corinthians y Deportivo Cali en Colombia- le permite hasta soñar con quedarse con el primer puesto en la fase de grupos.
Los números de Battaglia como DT de Boca
Sebastián Battaglia apostó por repetir el concepto y el esquema que utilizó con Barracas Central. Su estrategia fue la de utilizar a Oscar Romero como extremo por derecha para darle amplitud a esa banda, pero también para generar un circuito de posesión con Pol Fernández. Ellos, junto a un gran Alan Varela, fueron la clave para que el equipo no sufra la altura de La Paz. Boca se hizo fuerte desde la tenencia, la paciencia y los pases cortos. Así evitó las pérdidas, no regaló contraataques y minimizó a un Always Ready que no tuvo el talento para aprovechar la altura.
Otro acierto del entrenador fue confiar en Eduardo Salvio. El extremo confirmó en Bolivia que su mejora es real y que de a poco se empieza a parecer al futbolista que tanto ilusionó a Boca. Más allá del gol de penal y la polémica sobre si fue bien sancionado, tuvo un rendimiento alto y acorde a las necesidades que tenía el equipo en este partido. Mientras que el mediocampo del Xeneize se encargó de marcar el ritmo pausado del encuentro a través de sostener la pelota, el delantero fue quien aportó el desequilibrio, la aceleración y la peligrosidad.
¿Cuándo vuelve a jugar Boca?
Los cambios de Battaglia también estuvieron bien implementados. Por un lado buscó oxigenar piernas al hacer ingresar a Nicolás Orsini por Luis Vázquez y a Cristian Medina por Juan Ramírez. Una vez que leyó que Always Ready cargó de jugadores ofensivos su formación, cambió el 433 por un 442 cuando dispuso de Jorman Campuzano por Oscar Romero. Ya en el final eligió la electricidad de Exequiel Zeballos por un cansado Eduardo Salvio.
Boca superó lo que era una final por el contexto de la tabla. El partido contra Always Ready tomó tanta importancia que hasta Juan Román Riquelme viajó por primera vez al exterior para acompañar al grupo y ser un sostén motivacional. Las apuestas de Battaglia, junto a su lectura del partido, funcionaron y ahora el Xeneize tendrá doce días para pensar en el duelo contra Corinthians. La victoria en Bolivia corrió la tensión y por primera vez en semanas en el club se respira calma.




