Doce equipos, cerca de 50 jugadores, 3-4-2-1 / 2-3-4-1/ 3-2-3-1 / 3-3-3-1 / 4-2-3-1 y otra vez 3-4-2-1. "Se va buscando que el esquema no tape los talentos de cada jugador". Sampaoli se aferra a su filosofía pero antes procura no incomodar a los que entran a la cancha. La búsqueda infructuosa de un esquema confortable y, sobre todo, confiable para el equipo lleva un año y, si continúa deambulando, puede terminar en Sheremétievo-Ezeiza.
En Quito, el coqueteo más íntimo con el abismo, apareció SuperMessi para arreglarlo todo. La foto del 10 solo entre 4-5-6-7-8 rivales se vuelve viral y simpática en redes sociales, pero es el gran desafío que persigue a cada entrenador que dirige a Leo. Capitalizar el espacio y el jugador libre gracias al arrastre del genio.
Argentina no carece de talentos más allá del 10; sí de cabezas limpias. Messi, aunque Sampaoli diga que el penal “lo erramos todos”, sabe que la mochila de plomo (y la de la gloria) cuelgan de su lomo. Puede intentar repartir algunos kilos con Mascherano en la esfera mediática, pero no es el 14 quien puede darle las soluciones que necesita dentro del campo.
En una Selección fatigada mentalmente por su lastre de traumas, Pavón ya demostró que tiene la cabeza limpia y las piernas desquiciadas que el equipo necesita. "Es un jugador muy revulsivo a la hora de romper un partido", reconoció el DT, pero el esquema, bendito esquema, se lo rebotó luego de varias pruebas.
Se encontró con Messi en el amistoso contra Rusia (pase del 10 al vacío por derecha-Pavón para Agüero-gol) y volvieron a abrazarse contra Haití (personal de Pavón por izquierda-pase atrás para Leo-gol). El propio capitán reconoció la compatibilidad: "Cristian te da algo diferente a otros jugadores que hay. Vive continuamente yendo al espacio, picando atrás de los centrales y los laterales. Es muy rápido y hace mucha diferencia con eso. Es un jugador diferente a lo que tenemos dentro del plantel". En 15 minutos contra Islandia, Pavón demostró que es una variante valiosa.
Quienes mejor asistieron a Messi en Barcelona fueron Dani Alves (42), Neymar (22) y Jordi Alba (14). Neymar y Alba, bien diferentes, lo hicieron por izquierda, donde más cómodo se siente Pavón, cuyos números en Boca también son elocuentes. Los más beneficiados de Kichán fueron Benedetto (5), Tevez (5), Pablo Pérez y Cardona (2).
Getty"Vamos a buscarlo desde el primer minuto"
Así, Argentina sigue perdiendo lo que no tiene: tiempo. Lo que nunca tuvo ningún seleccionador. Lo que no tuvo Sampaoli para improvisar dibujos tácticos y nombres en el tramo que le tocó de Eliminatorias y, fundamentalmente, lo que no tiene ahora, a 90 minutos de decidir gran parte de su suerte en Rusia.
Gabriel Rossi/Getty ImagesYa no hay margen para experimentos. Es hora de definir una idea versátil y confiable para que los jugadores se sientan seguros y puedan hacer lo que saben.
Solamente Otamendi, Mercado y Messi serán titulares hoy de aquel debut feliz contra Brasil en Singapur. Se le suman Mascherano, Salvio, Enzo Pérez y Acuña al remontarse al milagroso 3-1 en Quito. Hoy no hay altura y Ecuador no tiene a Modric ni Rakitic. Dalic ya avisó que no le hará marca personal a Messi. “Lo tiene que parar el equipo. Un solo jugador es inviable”. Hoy Argentina intentará ser la Chile de 2010 que se defendía a partir de la presión.
Hoy Argentina, juegue como juegue, debe ganarle a sus propios kilos.

