Monarcas sigue rompiendo quinielas, y ahora los dirigidos por Pablo Guede le hicieron un partido perfecto al América,llevándose el triunfo 2-0 en el Estadio Morelos.
El partido fue intenso y peleado en el mediocampo, protagonizado por el desorden defensivo de las Águilas y las mortales transiciones de Monarcas, que una y otra vez encontraban la espalda de Aguilera y Valdéz.
La recompensa para el local vino rápidamente, pues al minuto 16 Millar puso un pase profundo perfecto que terminó siendo controlado por Quick Mendoza, que como en sus mejores tiempos levantó la cabeza y asistió a Aristiguieta. El venezolanono perdonó e hizo el primer tanto del cotejo.
Miguel Herrera y sus dirigidos vivieron una noche de pesadilla, quedándose más de 65 minutos con diez hombres, luego de la infantil expulsión de Jorge Sánchez por dos tarjetas amarillas.
Aldo Rocha se encargó de liquidar este partido, pues tras un feroz contragolpe en la que participaron hasta cuatro jugadores del local, el medio de contención llegó al área gracias al empuje e ímpetu que tiene Monarcas en el cierre de campeonato.
Los Michoacanos no eran uno de los máximos candidatos al título, pues pocos apostaron que podían doblegar a León en una eliminatoria a doble partido. Al final, con una propuesta valiente y un equipo lleno de elementos que buscan su revancha deportiva en el Máximo Circuito, Morelia ya es un serio candidato al título.
Equilibrados, solidarios en todas las líneas y con una inspirada dupla de delanteros conformada por Aristiguieta y Flores, las Águilas llegarán a su campo con un panorama complicado para darle vuelta a la eliminatoria, en el camino a otra final que les de la anhelada décimocuarta estrella.
Si hay un grave error en la Liga MX, ese es dar por muerto al América. Los de Miguel Herrera parecen disfrutar la adversidad, mostrando más de una ocasión su facilidad para remontar y venir de atrás, tal y como pasó el fin de semana frente a Tigres.
Para la vuelta nada está escrito, y la Liguilla entregará un capítulo memorable más en el Clásico del Periférico. Con partidos tan intensos como este, la Fiesta Grande tiene asegurada mucha vida.





