Vio la oportunidad, la aprovechó y cobró. El Escarlata se hizo grande en Medellín y dejó en el camino a un Verdolaga que llegó minado por los 11 contagios que afectaron a su plantel durante la semana, para meterse en la Semifinal del campeonato.
En un planteo inteligente y facilitado por los errores defensivo que fueron el pan de cada jornada en Nacional, América dio los golpes precisos y certeros para darle la vuelta al 1-2 de la semana anterior, liquidando una serie que terminó totalmente desequilibrada.
El cuadro caleño sacó el recorrido y la experiencia de Adrián Ramos, que se combinó con la letalidad de Duván Vergara, un esquema claro y una idea de juego precisa de entregar la iniciativa para contra atacar en velocidad. Incluso pudo irse con más goles a favor de no ser por el penal errado por Cabrera y algunas jugadas más que no logró concretar.
Lo que le sobró a la visita, le faltó al local. Si bien el equipo llegó disminuido, aún tenía en sus filas a Helibelton Palacios, Jorge Segura, Baldomero Perlaza, Jarlan Barrera, Andrés Andrade y Vladimir Hernández para intentar algo más, pero fue incapaz. El equipo de Alejandro Restrepo careció de jerarquía en sus hombres más importantes, que estuvieron lejos de echarse el equipo al hombro y liderar a los más jóvenes en una misión de por sí complicada.
Un nuevo golpe a la moral del cuadro antioqueño, que sumó su tercer año sin título local y dejó en alto riesgo su participación en la próxima Copa Libertadores por la vía de la Reclasificación. Un golpe más para el club y los hinchas. Un nuevo llamado para que la nómina sea rearmada con nombres de mayores garantías, aguardando que se confirme al nuevo director técnico encargado de encarrilar de una vez por todas el proyecto deportivo.





