La dolorosa derrota ante Burlney hizo explotar a los aficionados de West Ham , que interrumpieron el partido en un par de oportunidades para increpar a los jugadores de los Hammers por el pobre nivel del conjunto londinense, que está a dos puntos de los puestos de descenso.
Todo comenzó a los 66 minutos, luego que Ashley Barnes convirtiera el primer tanto del partido para Burnley . Fue entonces cuando un jugador de West Ham saltó al terreno de juego y fue expulsado a golpes por el capitán de los Hammers, Mark Noble.
Pero las cosas no terminaron ahí. Y es que el segundo gol de la visita desató la ira del Olímpico de Londres, donde los fanáticos se encararon con la seguridad del estadio y trataron de ingresar al palco de los propietarios del club. Casi de forma inmediata, otro aficionado ingresó a la cancha con un banderín de córner y lo clavó en el centro del campo .
Al final, West Ham perdió por 3-0 y queda en una posición muy comprometida, t omando en cuenta el duro calendario que tiene por delante .
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