Los fanáticos de Chivas no se encuentran en el mejor de sus ánimos. Menos después de la derrota del equipo tapatío contra Pachuca en la Jornada 11 de la Liga MX pese a que había remontado y se llegaron a poner en ventaja en el marcador en su estadio. Por eso la parcialidad no aguantó más y eligió tres culpables: el técnico Tomás Boy y los jugadores Oribe Peralta y Antonio Briseño.
Con estos dos últimos, cuando el defensa salió de cambio en la recta final del compromiso para dar lugar al delantero que tiene un año sin marcar en Liga. En dicho movimiento táctico del Jefe, los simpatizantes del Rebaño Sagrado reprobaron a los tres.
El Pollo, por su parte, cometió la falta que originó la primera anotación de los Tuzos desde los once pasos. Al zaguero se le notaron los nervios, lo cual aprovechó el ataque de los hidalguenses para causar estragos en la zona baja.
