De acuerdo con el diario Sport, el cambio de opinión de Xavi era posible solo si el Barcelona podía invertir 200 millones de euros en refuerzos como Bernardo Silva y Zubimendi, pero la crisis económica del club lo hace imposible.
Por lo tanto, Deco, el director deportivo, tendrá que elegir un nuevo entrenador, y todo indica que Rafa Márquez, el actual técnico del equipo filial, será el elegido. Se destaca la satisfacción del club con la temporada del filial, especialmente por su habilidad para desarrollar jugadores jóvenes, una cualidad crucial dado que el primer equipo del Barcelona contará con talentos como Lamine Yamal, Cubarsí, Héctor Fort, Fermín, Gavi, entre otros, la próxima temporada.
A pesar de esto, el Barcelona ha estado considerando otros entrenadores como Hansi Flick, Julian Nagelsmann y Thomas Tuchel, pero ninguno cumple con los requisitos del equipo. Lo mismo sucede con Luis Enrique, entrenador del PSG, y Roberto de Zerbi, actualmente en el Brighton.