Mircea Lucescu, de 80 años y con toda una vida dedicada al fútbol, dirigirá mañana a su Rumanía en busca de una plaza en el Mundial, del que lleva 28 años sin participar. El técnico lleva meses luchando contra una enfermedad cuya naturaleza no ha querido revelar, «para que no fuera el centro de todas las conversaciones».
«Cuando los médicos me dijeron que podía seguir entrenando, me concentré en lo que tenía que hacer por Rumanía», declaró al Guardian, en vísperas del partido contra Turquía, el técnico «trotamundos» que, entre otros, también ha entrenado en Italia (Pisa, Brescia, Reggiana e Inter).




