Liberali no es Maradona ni Baggio, y nunca llegará a ese nivel. Pero el Milan no debería haberle dejado marchar, menos aún en estas condiciones. El error original se remonta al año pasado, cuando la directiva rossonera decidió cederlo al Catanzaro a coste cero, conservando el 50 % en caso de reventa. Ese fue el grave error: no darse cuenta de que tenían un talento en casa. Quizá no llegue a tener una carrera de primer nivel, pero el club rossonero no debía, bajo ningún concepto, perder el control sobre él. Y menos aún por solo 3 millones, a fin de cuentas.
Es italiano y, procedente de la cantera, habría ayudado a cumplir los requisitos de plantilla. No conviene arriesgarse a lamentarlo mañana y verlo triunfar en otro equipo. Ahora Cardinale deberá explicar este revés.
Una buena respuesta sería fichar a Kerim Alajbegovic, talento bosnio de 18 años, mejor que Liberali y con un físico más robusto (186 cm). Destacó en el Mundial con Bosnia e Ibrahimovic lo elogió: «Ha nacido una estrella». Se rumorea que el Milan ya trabaja en la operación de forma discreta, lo que, dado el valor del jugador, podría convertirse en un gran fichaje.
