Según diversas fuentes, este verano Oaktree ha recibido varias muestras de interés por parte de inversores dispuestos a convertirse en accionistas minoritarios del Inter. Según se lee en el Corriere della Sera, quienes habrían dado un paso al frente serían tanto grandes fondos como family offices italianos y extranjeros que gestionan patrimonios de importantes dinastías empresariales. El fondo estadounidense, añade el diario, está evaluando las propuestas recibidas y en las próximas semanas podría profundizar en las conversaciones con uno o más pretendientes.
La venta de una participación minoritaria permitiría al fondo estadounidense rentabilizar el trabajo realizado en estos dos años de gestión del Inter, durante los cuales, entre otras cosas, el club ha vuelto a obtener beneficios y ha recibido luz verde para la construcción del nuevo estadio en propiedad. La entrada de un nuevo accionista permitiría además fijar una 'base de subasta': la valoración asignada al Inter en esta operación se convertiría de hecho en el precio mínimo de referencia de cara a una futura cesión de todo el capital del club.



