¿Tienes más de 18 años?

Help us verify your age by providing an honest response. This site contains gambling advertising for 24+.

Age-restricted content

No tienes la edad mínima necesaria para ver contenidos relacionados con las apuestas. Se te redirigirá a la página de inicio.

+18 | Publicidad | Aplican Términos y Condiciones | Juega con responsabilidad | Principios editoriales
FBL-LIGA-ESP-BARCELONA-REAL SOCIEDADAFP

Traducido por

«Camina y mira a su alrededor»... Xavi revela cómo Messi lee el juego

Xavi Hernández, leyenda del Barcelona, elogió a su excompañero Lionel Messi. Aseguró que nadie en la historia del fútbol se le parece y lo llamó «el Michael Jordan de este deporte».

En un artículo para el periódico británico «The Athletic», Xavi explicó que su admiración se basa en el talento excepcional de Messi, su permanencia en la cima durante más de dos décadas y un espíritu competitivo que lo hace «casi sobrehumano».

A continuación, el texto completo del artículo de Xavi Hernández:

  • La primera entrevista

    Tenía veinte años cuando oí hablar de Lionel Messi por primera vez.

    Uno de los entrenadores de la cantera me habló de un chico argentino que llegaba a la academia. Dijo que nunca había visto a nadie como él. Yo era escéptico: por la cantera pasan muchos jóvenes prometedores y, en mi opinión, no se puede juzgar a un jugador hasta que llega al primer equipo.

    Me dijo: «Xavi, este chico es diferente».

    En los años siguientes lo vi en el canal del Barça: su técnica, sus goles... Lo veía regatear a cuatro o cinco defensas y superar al portero. Parecía un talento sobrenatural, pero muchos jóvenes lo parecían; al fin y al cabo, el canal solo emitía sus mejores momentos.

    En 2004, ese entrenador me escribió: «El argentino del que te hablé entrenará con vosotros mañana». Pensé: «Por fin podré ver de qué está hecho».

    Recuerdo su primera sesión: cómo controlaba, regateaba, pasaba y se entendía con todos. Parecía capaz de todo.

    No me lo creía. Ni siquiera los grandes como Carles Puyol, Víctor Valdés, Deco o Ronaldinho salían de su asombro. Nos mirábamos y pensábamos: «Esto no es normal». Leo apenas tenía 16 años y, de la noche a la mañana, se convirtió en el mejor jugador del club.

  • Anuncios
  • FBL-EUR-C1-BARCELONA-TRAININGAFP

    La garra de Messi

    Era un chico trabajador, un rival feroz e increíblemente agresivo dentro y fuera del campo, con un hambre insaciable de éxito. Al atacar, prescindía de alardes y regates; era directo y con una mentalidad obsesiva hacia un solo objetivo. Dios mío, la forma en que ese chico atacaba la portería... Era un espectáculo poco común; ni siquiera en el Barcelona veíamos ese talento.

    Fuera del campo era tímido y reservado. Compartí habitación con él en una gira por Asia poco después de que subiera al primer equipo. Me pedía permiso hasta para encender la tele, así que le dije: «Tranquilo, no pasa nada, no tienes que recibir órdenes de mí». Intenté calmarlo y hacerlo sentir a gusto.

    En el campo hablábamos sin parar. Me decía: «Maki, me marca muy de cerca, búscame detrás». Se escapaba con una carrera en profundidad. A veces se preocupaba si no tocaba el balón. Yo le decía: «Vuelve atrás, vuelve». Retrocedía para acercarse a mí, a Andrés Iniesta y a Busi (Sergio Busquets), hacia donde se desarrollaba el juego. Cuanto más tocaba Leo el balón, más se beneficiaba el equipo. Queríamos que se sintiera feliz y que se metiera en el partido.

    Jugar con él era muy fácil: si no te entiendes con Messi, no puedes jugar al fútbol. Cuando le pasas el balón, te lo devuelve en el momento justo, siempre a tu pie bueno. Para alguien a quien siempre le gusta pasar el balón, jugar con él fue un placer. Leo me hizo mejor jugador, y yo traté de aportar mi granito de arena.

    Era un compañero excepcional. Comenzó como un capitán tranquilo, que siempre pedía la pelota y mostraba carácter, pero poco a poco asumió más responsabilidad. Cuando me fui del Barcelona en 2015 ya era un gran motivador que animaba al grupo antes de cada partido. Hoy, con Argentina, es el líder indiscutible con palabras y hechos. Le sale de dentro: ese deseo insaciable de ganar. Siempre está preparado, y su pasión competitiva es profundamente argentina.

  • La mejor versión

    Hay muchas jugadas de Messi que se me han quedado grabadas, pero si tuviera que elegir una, sería la semifinal de la Liga de Campeones contra el Real Madrid de 2011. El partido de ida se disputó en el Bernabéu. José Mourinho nos obligó a jugar sobre césped alto; se notaba que buscaban un empate a cero.

    Leo marcó el primero y luego encadenó ese eslalon a lo Maradona, sorteando rivales. Se plantó solo ante Lassana Diarra, Xabi Alonso, Raúl Albiol y Sergio Ramos, y los superó a todos. Ese día apenas jugamos; no pasaba nada, hasta que apareció Messi. Nuestro juego colectivo era torpe, pero él, el mejor de la historia, nos ganó el partido él solo.

    Aún me emociono al verlo. Yo jugué hasta los 39, pero ya estaba en Qatar y había dejado la selección. Leo tiene esa edad y, sin embargo, sigue siendo el mismo. No ha cambiado. Mira cómo siguen moviéndose sus pies, esos pequeños gestos rápidos… Otro se habría retirado tras ganar el Mundial de 2022, pero él es un competidor nato y cree que puede volver a lograrlo.

    No dudo de que Argentina llegará a la final y veremos lo mejor de Messi. Este es su momento. Se ha preparado mentalmente pese a quienes dudaban de su forma física, y salió a marcar tres goles.

    Su primer gol a Argelia fue puro Leo: De Paul levantó la vista y él ya estaba en el lugar perfecto para recibir. Luego miró atrás tres veces; ese es su secreto. Observa y evalúa sin parar lo que ocurre a su alrededor. Lo tiene todo en la cabeza. A menudo parece que solo camina, pero en realidad observa todo a su alrededor: recibe el balón, analiza al mediocampista rival, al central y los espacios libres. Su comprensión del juego es de primera clase.

  • ¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

    Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

    Sigue a GOAL en Google
  • FBL-ESP-LIGA-FC BARCELONA-DEPORTIVOAFP

    Jugar en todas las posiciones

    En Barcelona hacíamos muchos ejercicios mentales: buscábamos espacios o al compañero desmarcado. Messi era el maestro. No exagero si digo que podía jugar en la posición de Iniesta, Busquets, Puyol o en la mía. Podía hacerlo todo tan bien como el mejor de cada demarcación, y sigue igual hoy.

    Le escribí tras el partido contra Argelia: “Increíble, solo podía reírme”. Es una locura, pero así es Leo: aparece cuando más se le necesita. Para mí no tiene comparación: nadie le toca ni la suela. Es casi sobrehumano.

    Para mí es el Michael Jordan del fútbol: nadie se le acerca. Ha superado a los grandes del pasado gracias a su constancia; lleva veinte años siendo el mejor y aún hoy sale al campo y lo demuestra.

    Su mentalidad es extraordinaria: no tolera perder y posee el temperamento y el físico perfectos para el fútbol. Más allá de los goles a Argelia, impresionan su juego completo, su condición física y su ambición desbordante. Posee una mentalidad de campeón sin igual.

    A los 16 años ya se veía su talento excepcional, pero mantener ese nivel tanto tiempo es extraordinario. Me siento agradecido por haber jugado con Leo y por haber cruzado mi camino con el suyo en la historia.

    Dudo que volvamos a ver a un futbolista así.