Wilfredo Caballero nunca se podrá sacar de la cabeza el 21 de junio, donde su gravísimo error le permitió a Croacia abrir el marcador y comenzar una derrota que casi le cuesta el Mundial a Argentina. Pero lo peor para el arquero llegaría en las horas posteriores, cuando su cuenta de Instagram se llenó de comentarios excesivamente violentos y agresivos.
Con la tranquilidad que dio la clasificación a octavos de final, Willy se descargó: reconoció su "equivocación futbolística", agradeció el apoyo de muchos y repudió las "faltas de respeto, malos deseos y amenazas a mí y a mi familia".
