Ernesto Valverde tuvo su particular debut en la noche del jueves, cuando el Barcelona recibió al Celta por la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. El técnico español fue coreado por primera vez en el Camp Nou desde que dirige al club catalán.
Líder absoluto de la Liga española y ya en octavos de final de la Champions League, el Barcelona tenía un compromiso complicado contra el cuadro gallego, 'bestia negra' de los culés en los últimos años. De hecho, tras el 1-1 de Balaídos, el vigente tricampeón de Copa corría serios riesgos de ser eliminado en Ronda de 16. Al Celta le valían 5 de los últimos 10 resultados cosechados contra los de Valverde.
ASÍ QUEDARON LOS CUARTOS DE FINAL
Sin embargo, con Lionel Messi y Jordi Alba como principales figuras de la noche, el suspenso se terminó pronto. Los locales se iban a ir al descanso ganando 4-0, resultado que permitió al técnico de 53 años dar descanso al delantero argentino en la media hora final. Entonces ya no había lugar para las sorpresas. El Celta que tantas veces había amargado al Barça en el último lustro ya era un fantasma sobre el terreno de juego.
Ernesto Valverde, feliz tras la exhibición del @fcbarcelona_es en la Copa, explica qué espera de los nuevos fichajes, Yerry Mina y @phil_coutinho#TheLockerRoompic.twitter.com/HDOef5BwOj
— beIN SPORTS Español (@ESbeINSPORTS) 11 de enero de 2018
Con el boleto a cuartos ya en la cartera, el público reconoció por primera vez la tarea de Valverde como entrenador. La grada de animación coreó su nombre, algo que no había ocurrido nunca en el Camp Nou. Y tiene mucho mérito el ex del Athletic. Debió pasar un verano agitado, que incluyó la dura derrota contra Real Madrid en la Supercopa española y la salida de Neymar al Paris Saint-Germain.
Menos de cinco meses después, su equipo tiene una cómoda ventaja en LaLiga, está en octavos de la Liga de Campeones (Chelsea, el rival) y ya se metió entre los ocho mejores de la Copa (en cuartos enfrenta al Espanyol). Los chicos de Valverde ahora tienen otro fantasma que espantar: la visita a Anoeta, terreno hostil para el Barcelona en los últimos años.




