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MLS

Una verdad como un templo de grande

5:25 GMT-5 28/09/19
Bojan Krkic Stoke City 2018-19 season

No leerán nada más útil este fin de semana en lo que queda de la prensa deportiva. Se trata de una entrevista del compañero Iván San Antonio, del diario "Sport",a Bojan Krkic, ex jugador del FC Barcelona. Sí, ya saben, ese hombre que durante años fue presentado en sociedad como la gran promesa del fútbol nacional y que, durante el resto de su vida, ha tenido que cargar con la pesada cruz del prejuicio, el tópico y los lugares comunes que le tachaban de ser un fracasado, cuando en esta vida los fracasados son los que tienen la desfachatez de llamar fracasados a los demás. Bojan Krkic, tras jugar en EspañaItalia, Holanda, Inglaterra y Alemania, ahora se ha propuesto seguir disfrutando en Canadá, desde donde atendió la llamada del periodista del "Sport", justo ahora que no faltan badulaques que se llenan la boca de Bojan mientras teorizan sobre Ansu Fati. En la entrevista, Bojan explica que está bien en Montreal, que se decidió por la MLS como nueva experiencia y que no busca retirarse, sino volver a competir, para exigirse lo mejor que pueda dar en un terreno de juego. 

Todo se precipita cuando Iván San Antonio le hace la pregunta justa: ¿Ha tenido Bojan la carrera que esperaba? A partir de ahí, se desata una tormenta de verdades como templos. "Es un tema que me persigue desde siempre y he acabado interpretando que se me puso una etiqueta que, quienes la pusieron, no la han visto hacerse realidad. Ahora que tengo 29 años, veo que se le puso una etiqueta a un chaval de 16 o 17 años, máximo goleador en las inferiores del Barça, que sube al primer equipo, que en la primera temporada hace doce goles, diez en la Liga. Con esta proyección, la etiqueta que puso la gente debía ser ascendente. Es la carrera que la gente decide que tiene que ser, pero no es la carrera que decides tú", comenta Bojan.

Hay que ternelos cuadrados para tirarle a la cara a Ansu Fati, que acaba de empezar, que será el nuevo Bojan. Como si Bojan no hubiese sido un gran futbolista, como si Bojan hubiera sido un fracaso, como si sus números no fueran lo suficientemente respetables para pensar si cualquiera de nosotros, en nuestras vidas o profesiones, pudiéramos siquiera soñar con tener la mitad de éxito que ha alcanzado Bojan con su fútbol. Bojan ha jugado en el Barça, sí. "Pero también en la Roma, Milán, Ajax, Stoke, marcado 14 o 15 goles en la Premier, en Alemania, habiendo jugado en las cuatro mejores Ligas de Europa… Afrontando todos estos cambios deportivos y personales… Claro, en el Barça podía haber hecho 80 goles en cuatro años, probablemente sí, pero ¿fracasar?" En efecto, hay que tener la cara de cemento armado para decir eso.

Como bien dice Bojan: "Diría que el 99 o el 100% de las personas que digan que he fracasado, pagarían por tener mi carrera". ¿Y Ansu Fati? Pues no es el "nuevo Messi", ni tampoco el "nuevo Bojan". Es simplemente Ansu Fati, con su propio fútbol y su propia historia, incomparable a otras épocas y personas. Ansu juega para divertirse y nunca será un problema para él. Su único problema llegará cuando la gente que le ha etiquetado como algo que no es, ni puede ser, se sienta decepcionada y le aplique al jugador aquello de usar y tirar. Suele pasar: los que te elevan a los altares son los primeros en enterrarte. La lección magistral de Bojan en el "Sport" no debería caer en saco roto y debería hacernos reflexionar a todos. No hay mayor fracaso en esta vida que sentirse orgulloso de llamar fracasados a los demás. 

Rubén Uría