Guillermo Barros Schelotto Boca River Campeonato Primera Division Fecha 24 14052017Alejandro Pagni/AFP/Getty Images

Una derrota que exige soluciones a Guillermo

Guillermo Barros Schelotto da indicaciones. Se mueve, gesticula, grita... Está convulsionado porque no entiende cómo en un ratito River ya definió el encuentro y encima le hace precio. Menos comprende cómo se pudo equivocar tanto. Boca sufrió la primera etapa como pocas veces en el campeonato y dejó en evidencia su enorme déficit.

Los problemas defensivos del Xeneize ya son ineludibles. E inexplicables. Aunque el equipo viniera de algunos partidos con la valla invicta y por más que parecía haber mejorado en ese sentido, se percibía que cuando jugara contra una delantera que lo exigiera -como la del Millonario-, iba a sufrir. La imagen se repitió casi todo el primer tiempo: los centrales jugando mano a mano y con el resto del equipo mal parado.

La buena para el Mellizo es que sigue puntero y todavía está a tiempo de salir adelante. Es mucho más fácil construir desde un lugar de privilegio y no con la soga al cuello. Sin embargo, tampoco le queda margen de error. El próximo fin de semana tendrá otra final ante Newell's y, aunque matemáticamente tampoco pueda perder la punta, los errores del Superclásico tendrán que ser corregidos. Y en los ajustes que haga, no podrá errar.

El paradigmático caso de Fernando Tobio es la primera variante que se viene a la cabeza. El ex-Vélez no jugó ni un minuto en lo que va del 2017 mientras que Santiago Vergini disputó los 2160 del campeonato. Fue siempre titular y jamás dejó el campo de juego. Juan Manuel Insaurralde disfruta de un beneficio similar: desde que agarró la titularidad, jamás la soltó. ¿No es el momento de volver a probar por el central por el que tanto pidió Carlos Tevez?

A pesar de que las equivocaciones de los zagueros son evidentes y, por caso, "fatales", no son los únicos responsables. El estilo de Guillermo los expone y, más allá de errores personales, ni Gino Peruzzi ni Frank Fabra ayudan demasiado en la marca. El error del '4' en el primer gol es determinante, pero en el segundo tampoco hace el retroceso. Jonathan Silva es la variante por izquierda. Por derecha, el DT no tiene tantas opciones: o Leo Jara o Nahuel Molina Lucero.

Por último, el mediocampo. El propio técnico lo admitió en la conferencia de prensa tras la derrota: "Wilmar Barrios entró bien, con él mejoramos. Ganamos más en el medio". El colombiano fue el mejor porque le devolvió el equilibrio a un equipo que no solo sufría en la última línea, sino que también lo hacía porque el medio no frenaba a nadie. Perdía la pelota con todos los jugadores muy abiertos y llegaba tarde a casi todas las marcas. Ante la ausencia de Bentancur, será una fija en el medio y recaerá sobre él responsabilidad de corregir esa faceta del juego.

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