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Argentina

Una declaración de principios de Sampaoli

7:31 GMT-5 09/06/17
Jorge Sampaoli Argentina Brazil 09062017
Si algo quedó claro tras el primer partido del nuevo entrenador de la Selección argentina es el cambio de estilo. A la idea, eso sí, le falta trabajo.

Aunque desde hace meses que se sabía quién iba a ser el sucesor de Edgardo Bauza, Jorge Sampaoli apenas tuvo una semana para trabajar en la Selección argentina. Y si algo dejó en claro en este primer amistoso ante Brasil fue el cambio de ciclo y de estilo: lejos del planteo algo más conservador del Patón, el flamante DT rompió con el molde y propuso a un equipo protagonista ante el mejor seleccionado sudamericano del momento.

Ya desde el esquema y sin la necesidad de ver el desarrollo del partido se podía observar la diferencia y hasta imaginarse cómo podía traducirse en el campo de juego. Línea de tres en el fondo, dos volantes centrales para manejar la pelota y cuatro delanteros para darle cambio de ritmo arriba fue lo que propuso el entrenador. En lo empírico, un once que prometía dinamismo. En lo fáctico, el funcionamiento estuvo lejos de ser el esperado.

Y es que para plasmar en el juego lo que el DT imagina en su cabeza hace falta tiempo de trabajo. La Albiceleste, por ejemplo, propuso una salida limpia desde el fondo, pero casi nunca la pudo gestar porque quedó partido entre los del medio y los de arriba. Otamendi y Mercado recibían muy atrás, obligaban a retroceder mucho a Biglia y Banega y eso hizo que los de arriba queden casi desconectados. Eso sí: la única que salió completa, terminó en un mano a mano de Di María, quien reventó el palo.

El retroceso defensivo fue otro punto que quedó en evidencia. El conjunto de Tite salió a presionarlo bien arriba y, cuando consiguió romper el circuito de juego con el equipo desplegado, encontró espacios tanto por afuera como por adentro. Fue una zona en la que el técnico más metió mano en el segundo tiempo: después de los tres centrales del primer tiempo, metió a Tagliafico para jugar como lateral por derecha y, después, con Guido Rodríguez, encontró a un volante central más posicional. 

Sin embargo, fueron los de arriba los que menos se conectaron y los que más incidieron en el rendimiento. Messi y Dybala se encimaron mucho y no fueron tanto de afuera para adentro, Higuaín quedó aislado y sin quien le entregue la pelota, mientras que el Fideo fue tal vez el único que se animó a atacar más por las bandas y el que mejor entendió lo que le pidió el entrenador.

Sampaoli podrá decir, de cualquier manera, que le cortó el invicto a Brasil y que se sacó la espina de ganar en su primer partido. Pero para alguien que pone el juego por encima del resultado, conformarse con lo realizado en Melbourne no estará en su cabeza