La ausencia de Brahim Díaz en el once inicial del Real Madrid en el estreno de LaLiga no era algo esperado, especialmente tras su participación regular durante la pretemporada, aunque su presencia en el banquillo no se convirtió en una crisis dentro del equipo, en medio de la confianza mutua entre el jugador y José Mourinho.
Según el portal español "Defensa Central", y de acuerdo con personas cercanas al jugador, este no sintió enfado ni malestar por la decisión de dejarlo fuera ante el Elche, después de comprender que el técnico portugués optó por Bellingham en el once inicial y luego prefirió dar entrada al recién llegado Yan Diomandé durante la segunda parte en su lugar.
A pesar de su natural deseo de participar, el jugador del Real Madrid siente su importancia dentro del equipo y la confianza de Mourinho en sus cualidades, sobre todo porque el técnico le comunicó que está dispuesto a darle una oportunidad como titular en el próximo enfrentamiento ante la Real Sociedad, algo que mantiene al jugador tranquilo y centrado en reivindicarse.
Brahim cree que la competencia dentro del once del Real Madrid no será fácil, especialmente con la presencia de un amplio grupo de jugadores de altas cualidades, algo que expresó con estas palabras: "Los mejores jugadores están aquí, e incluso es difícil conseguir la oportunidad de jugar".
Mourinho concede a Brahim un rol táctico flexible, pues lo ve capaz de ocupar más de una posición, sobre todo en los partidos en los que el equipo necesita un jugador que pueda replegarse al centro del campo y ayudar a controlar el encuentro, lo que podría darle un mayor espacio de participación a lo largo de la temporada.
Además, la llegada de Diomandé no significa necesariamente un descenso del papel de Brahim, ya que el cuerpo técnico considera que el jugador español podría desempeñar varios de los roles que se esperaba que asumiera el recién llegado, según la naturaleza de cada partido y las necesidades tácticas de Mourinho.
Al inicio de la temporada, el técnico portugués no quiere emitir juicios definitivos sobre los roles de sus jugadores, pues habló con los miembros del equipo acerca de sus tareas iniciales, con la posibilidad de modificarlas en función del nivel que ofrezca cada jugador.
En cuanto a Brahim, el comienzo podría ser con un papel menor al de titular, pero Mourinho le prometió muchas oportunidades y un amplio tiempo de juego, lo que convierte el próximo partido ante la Real Sociedad en una oportunidad temprana para que el centrocampista demuestre que merece un lugar mayor en los planes del técnico.




