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El ‘Toni Kroos 2.0’ ya deslumbra en Alemania y entra en el radar del Real Madrid

Angelo Stiller (24) debutó como profesional bajo las órdenes de Hansi Flick, pero desde entonces solo ha trabajado con un entrenador a lo largo de toda su carrera: Sebastian Hoeness. Y hay una razón por la que Hoeness confía tanto en él, una valoración que también comparte el Real Madrid.

Jochen Sauer camina por el vestíbulo de recepción del imponente Bayern Campus. Este complejo de formación es el lugar donde se pulen los diamantes más prometedores del club bávaro, aunque su existencia es relativamente reciente. En 2017, las obras de este centro de entrenamiento ultramoderno acababan de concluir.

La creación del campus no fue casualidad. Durante la década anterior, el Bayern se había mostrado profundamente insatisfecho con la escasa cantidad de canteranos capaces de dar el salto al primer equipo. De hecho, durante muchos años, David Alaba fue el único graduado realmente destacado de la academia.

“En los últimos años, los resultados de nuestro departamento juvenil no han sido buenos”, admitió ese mismo año el entonces presidente del club, Uli Hoeness. “Ni un solo jugador ha logrado acercarse al primer equipo. El nuevo Bayern Campus será nuestra respuesta a la locura de los fichajes y a los salarios desorbitados del fútbol actual”.

Nueve años después, resulta evidente que la inversión ha dado frutos. Jamal Musiala es la prueba más contundente, mientras que el joven talento de 17 años Lennart Karl representa la última confirmación del éxito del proyecto. A ellos se suman Josip Stanišić y Aleksandar Pavlović, hoy habituales titulares y ya internacionales con sus respectivas selecciones.

Jamal Musiala, Lennart Karl, Aleksandr PavlovicGetty Images

Por todo ello, existen motivos de sobra para que Jochen Sauer, director de desarrollo futbolístico y responsable del Bayern Campus, se muestre satisfecho. “Cuando empezamos, dijimos que no queríamos entrar en la locura de las tarifas de traspaso desorbitadas”, explicó a T-Online. “Musiala es hoy un jugador valorado en 100 millones de euros, y ese es un primer paso en la dirección correcta”.

Sin embargo, su expresión se ensombrece cuando surge el nombre de otro ex talento del Bayern: Angelo Stiller. El actual cerebro del VfB Stuttgart también pasó sus años de formación recorriendo las instalaciones de última generación del Rekordmeister.

“Algo como lo que ocurrió con Angelo Stiller no puede volver a pasarnos”, afirma Sauer con gesto serio. Se le percibe visiblemente decepcionado. “Angelo pasó por todas las categorías juveniles, desde el campus hasta el tercer equipo, y luego se marchó libre al Hoffenheim. Deberíamos haber obtenido un mayor retorno de nuestro programa de formación”.

Stiller pasó once años en la cantera del Bayern, un club que él y su familia siempre llevarán en el corazón. “Fue una etapa intensa y muy formativa”, contó tiempo después a Sports Illustrated. “Recibías una preparación técnica y táctica de primer nivel y te exigían al máximo. Era perfecto para mi estilo de juego”.

El gigante alemán también inculca una mentalidad ganadora desde edades tempranas. Stiller recuerda con admiración a una de las grandes leyendas del club. “Una vez, Arjen Robben le gritó a un jugador del equipo Sub-23 durante un entrenamiento, simplemente por dar un pase descuidado. Esa actitud me impactó mucho. Aunque, eso sí, me alegré de no haber sido yo el destinatario del grito”, bromeó.

Pese a todo, Stiller no entró en los planes del entonces entrenador del Bayern, Hansi Flick, quien aun así le concedió sus primeros 65 minutos como profesional. Cuando el club reforzó el centro del campo con las llegadas de Marc Roca y Tiago Dantas, el mediocampista se sintió profundamente decepcionado. “Fue como una bofetada en la cara”, reconoció en Sky Magazine.

Angelo StillerGetty Images

“Esperaba tener la oportunidad de entrenar con el primer equipo. En el último día, me enteré por la prensa de que habían fichado a jugadores que ocupaban mi misma posición. Evidentemente, no fue una buena noticia”, recuerda. El TSG Hoffenheim apareció entonces en su camino, y aquel traspaso estuvo lejos de ser casualidad.

Sebastian Hoeness acababa de asumir como entrenador principal del club. El técnico, que ya había trabajado con Stiller en el Bayern Múnich Sub-23, no dudó en llevárselo a Kraichgau mediante una transferencia a coste cero. Pocas relaciones jugador–entrenador están tan estrechamente entrelazadas como la de Hoeness y Stiller.

Cuando el VfB Stuttgart fichó a Hoeness procedente del Hoffenheim en abril de 2023, resultó sencillo anticipar a quién llevaría consigo a su nuevo destino: Stiller. No sorprende, por tanto, que ambos se deshagan en elogios mutuos.

“Tiene cualidades tácticas extraordinarias para dominar el centro del campo”, afirma Hoeness sobre su mediocampista de confianza. Cuando Stiller no fue convocado por la selección alemana en noviembre, el entrenador no ocultó su desconcierto ante la decisión de Julian Nagelsmann. “Me sorprendió muchísimo”, confesó.

El sentimiento es recíproco. Stiller no escatima elogios hacia su técnico. “Es muy especial jugar toda tu carrera con el mismo entrenador”, asegura. “En Stuttgart consiguió algo que nadie más habría logrado. Eso dice mucho de él”.

Juntos, firmaron una etapa de gran éxito. En la temporada 2023/24, el Stuttgart terminó segundo en la Bundesliga, solo por detrás del invicto Bayer Leverkusen y por delante del Bayern Múnich. El curso siguiente, aunque el noveno puesto liguero resultó menos brillante, la conquista de la DFB-Pokal y varias noches memorables en la Champions League compensaron con creces.

En Stuttgart, Stiller, con apenas 24 años, se ha consolidado como uno de los mediocampistas más cotizados del fútbol alemán. El pasado verano, prácticamente todos los grandes clubes de Europa siguieron de cerca su situación, con especial interés por parte del Manchester United y el Real Madrid.

En la capital española podría estar llamado a convertirse en el heredero natural de su mayor referente: Toni Kroos. “Para mí, es el mejor futbolista alemán de todos los tiempos. Nadie puede reemplazarlo”, declaró Stiller en una entrevista con BILD.

Las similitudes entre ambos también se reflejan sobre el césped. Los dos destacan por su inteligencia táctica y su capacidad para controlar el ritmo del partido. “Toni y yo tenemos un estilo de juego parecido”, explica Stiller. “Como él, intento influir en el juego a partir de mis fortalezas”.

Actuando como mediocentro defensivo, Stiller figura entre los mejores pasadores progresivos de Europa. Además, promedia más de tres recuperaciones de balón en campo rival por partido, una muestra clara de su lectura del juego.

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