Marcelo Gallardo Estudiantes River Copa de la Superliga 14022021Getty Images

Refuerzos para la defensa, opciones para el medio: River explicó en la cancha su mercado de pases

Ni en su lectura del partido más optimista, Ricardo Zielinski esperaba empatarle el partido a River con un hombre de menos, en una acción con pelota en movimiento. Con diez hombres desde los instantes finales de la etapa inicial y en desventaja desde los 17 minutos del complemento, el Ruso sabía que la pelota parada, una faceta donde el Millonario lleva largo tiempo sin ser confiable, era el camino por el que podía aspirar a lastimar a un rival que futbolísticamente era claramente superior. Pero el equipo de Marcelo Gallardo, como frente a Boca en la Copa Maradona o contra Palmeiras en la ida de la Libertadores, volvió a dar ventajas inesperadas. Y el León se llevó un premio impensado en el estreo de la Copa de la Liga Profesional.

VIDEO: Los goles y el resumen de River 2-1 Estudiantes

En cuanto al juego, todo en La Plata fue del visitante desde el inicio del partido. Salvo cuando la pelota llovía en forma de centros al área de Franco Armani y encontraba sistemáticamente la cabeza de los hombres del Pincha, el equipo de Marcelo Gallardo imponía condiciones y generaba ocasiones concretas, especialmente tras la expulsión de Fernando Tobio. El gol de Matías Suárez, tras una muy buena jugada colectiva, dejó en claro que en el aspecto ofensivo, poco debe tocar el Muñeco: el ataque del conjunto de Núñez funciona con fluidez y los Agustín Palavecino o José Paradela tendrán tiempo y espacio para incorporar la filosofía y meterse a cuentagotas en el equipo.

Pero el fondo es otra historia. Porque nada hacía pensar que River iba a sufrir en UNO: tras el 1-0, el trámite asomaba más para una diferencia mayor que para el empate. Ni que hablar de una remontada. Pero el ingreso de Leonardo Ponzio por Bruno Zuculini, lejos de acomodar, desordenó al visitante. Y en una jugada aislada, con tres atacantes contra cinco defensores, Federico González bajó una pelota en el área, Mauro Díaz sacó a pasear a Javier Pinola y puso el 1-1. Para colmo, en el último instante del encuentro, una jugada de balón detenido -el mismo camino por el que hasta Defensores de Pronunciamiento lo había lastimado-, dejó al Millonario sin nada y volvió a poner a la defensa en el centro de la escena.

Tras la salida de Lucas Martínez Quarta rumbo a Fiorentina a mitad de año, la última línea le trajo dolores de cabeza a Gallardo. Sea en una línea de tres o de cuatro, la zaga lleva varios meses sin transmitir seguridad y nadie parece tener el puesto garantizado: ni Paulo Díaz, ni Robert Rojas ni Pinola hoy son indiscutidos. Por eso, a nadie debe sorprender que, mientras que de mitad de cancha para arriba apostó por refuerzos a futuro, en el fondo el entrenador pidió soluciones urgentes. El DT sabe perfectamente lo que puede aportarle Jonatan Maidana, aún a sus 35 años, mientras que Héctor David Martínez -a quien también conoce- regresa al club afianzado como el líder de la defensa campeona de la Sudamericana.

En definitiva, en la ciudad de las diagonales, River expuso las razones de su política de mercado dentro del campo de juego. Mientras que arriba hay opciones, abajo se necesitan soluciones.

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