Qué gana y qué pierde Boca sin Wanchope Ábila

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Marcelo Endelli/Getty Images
Guillermo Barros Schelotto sorprendió y, frente a Estudiantes, probará a Mauro Zárate como centrodelantero, en una apuesta que tiene pros y contras.

Guillermo Barros Schelotto sorprendió con la formación que decidió utilizar para la visita a Estudiantes de la tercera fecha de la Superliga: Ramón Ábila se quedará en el banco de suplentes, a pesar de que marcó en los dos partidos oficiales que disputó como titular en el semestre, y el centrodelantero de Boca en La Plata será Mauro Zárate, quien hasta aquí venía jugando unos metros más retrasado.

Aunque llamó la atención, la decisión del entrenador no responde a un castigo ni a un valoramiento negativo del trabajo que viene realizando Wanchope (que, por cierto, es muy bueno), sino que tiene que ver únicamente con la lectura táctica que hace el DT del encuentro frente al Pincha: Leandro Benítez pondrá una formación con dos centrales grandes y pesados, como son Jonathan Schunke y Gastón Campi, por lo que Guillermo prefirió la movilidad de Zárate por sobre el oficio de Ábila. Una postura que tiene sus pros y sus contras.

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A pesar de que la punta de lanza no es su ubicación natural en la cancha, el ex-Vélez conoce el puesto y puede abrir espacios entre los centrales rivales, a los que no les dará una referencia estática para la marca. Además, al pasar Mauro al ataque, al Mellizo se le liberó un puesto en la mitad de la cancha que ocupará con Nahitan Nández, lo que es una buena noticia para Pablo Pérez: en los últimos partidos, el capitán apareció incómodo como doble cinco y ahora, más liberado de la marca por la presencia del uruguayo, podrá volver a enfocarse en el armado de juego.

Sin embargo, sin un '9' natural, lo primero que resalta es el menor peso que tendrá el equipo en el área rival: si bien Zárate ya demostró que puede jugar como centrodelantero, su tendencia de tirarse atrás para recibir la pelota puede dejar a Boca con poca presencia en los últimos metros de la cancha. Y si, en cambio, se estaciona entre los centrales, no sólo se perderá el sentido del cambio, sino que también podría verse perjudicada la generación de fútbol. En los últimos encuentros, fue él quien le dio el cambio de ritmo al Xeneize. ¿Quién lo hará ante el Pincha?

La apuesta de Guillermo, está claro, es riesgosa. Y será analizada por muchos según como resulte. De todos modos, Ábila estará en el banco a la espera de su oportunidad. Al lado suyo, también estará Carlos Tevez. Porque, más allá de las pruebas, si hay algo que le sobra al Boca son variantes.

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