Uno de los mayores problemas de Cruz Azul durante los últimos años es la falta gol, situación que se acrecentó desde el Clausura 2012, torneo en el que Tito Villa jugó por última ocasión en la institución.
La relación entre la Máquina y el delantero argentino es de esas de las que jamás debieron terminar, pues cada uno necesitaba del otro y prueba de ello es lo que ha pasado desde que se separaron.
Villa continuó su pasó por la Liga MX en equipos como Pumas, Tigres y Querétaro, y en ninguno de ellos logró explotar como lo hizo con la Máquina, en donde logró marcar 51 goles.
Por su parte, Cruz Azul apostó por jugadores como Mariano Pavone, Aníbal Zurdo, Roque Santa Cruz, Joffre Guerrón, Martín Cauteruccio y Felipe Mora, sin que ningún de ellos lograra acercarse a lo hecho por Tito Villa, tanto en goles como en personalidad.
Hoy, el exjugador de Huracán, Atlético Rafaela y Rosario Central está intentando resurgir en el Ascenso MX con el Celaya, club que decidió apostar por su experiencia y olfato goleador para intentar conseguir el ansiado regresó a Primera División, con 35 años de edad.




