Gustavo Poyetfue el entrenador que le dio a Tchouameni una oportunidad en la élite. Fue en el Girondins de Burdeos en 2018 durante una fase de clasificación a la Europa League. Desde aquel debut ante el Ventspils de Letonia, su progresión ha sido imparable. A Poyet no le sorprende pues, además de sus condiciones física y de su calidad, vio en Aurelien un jugador profesional y serio, con ganas de aprender y mejorar. En una charla con Goal, el actual seleccionador de Grecia analiza lo que supone su llegada al Madrid y da pistas a Ancelotti de todo lo que puede hacer sobre un terreno de juego.
¿Qué vio en Tchouameni cuando le hizo debutar en el primer equipo del Girondins con apenas 18 años?
Primero, tenía un físico privilegiado. Ya a esa edad tenía una potencia increíble. También era un chico muy inteligente, que quería aprender y escuchaba. Después, obviamente, tienes que tener calidad. Si no la tienes, no hay entrenador con el que puedas debutar. Yo con él estaba tranquilo. Lo único que trate de empujarle en aquel equipo, que yo veía que podía hacerlo, era jugar un poquito por delante de la defensa. El resto, ya se veía. Tenía una facilidad tremenda para recuperar balones y, como te decía, era serio, inteligente, ordenado, profesional…
Entonces, no le ha ha sorprendido su evolución…
No, para nada. Evidentemente, no te hubiera dicho que iba a ir al Madrid. Uno no sabe lo que puede pasar. Pero cuando fue al Mónaco por 10 millones me pareció normal. Y después depende de él. Nosotros los entrenadores tratamos de ayudar al jugador, pero el 99% depende de ellos. De crecer, de estar, de mejorar, de seguir un camino… Hay que darle crédito a Aurelien y a su familia por ello.
Comenta que era un jugador inteligente, serio y profesional. ¿Cómo se lo demostró?
Un detalle es que cuando estábamos en Burdeos él todavía estaba estudiando. Tuvo unos exámenes y no venía con nosotros porque quería estudiar. Después, no voy a decirte el nombre de los malos, pero te voy a recalcar a Aurelien en una cosa: a mí me gusta juntarme con el jugador, especialmente con los jóvenes, y mostrarles vídeos, me gusta hacer ese tipo de ‘entrenamientos’. Con él, me impactó la forma en la que veía las imágenes y en la que participaba de la discusión y me preguntaba. Mostraba un interés tremendo por entender el por qué y tratar de mejorar. Después está el otro tipo de futbolista que le pones el vídeo y a los tres minutos quiere irse (se ríe). Él era de ese ‘lado bueno’ que nos gusta a los entrenadores y que nos acerca al jugador. La relación con él, en muy poco tiempo, fue excepcional por el tipo de persona y profesional que es.
Se habla mucho de sus características físicas y de su capacidad defensiva, pero ¿cómo se manejaba con el balón en los pies?
Te cuento su pasado: él cuando era joven jugaba más arriba. Yo lo aprendí de hablar con él y tras unas reuniones que tuvimos. Él jugaba más adelante y llegaba mucho al gol. De a poco, por el tema físico, se fue retrasando en el campo. Depende de lo que uno necesite, pero es joven y puede adaptarse, sin duda. Él, cuando pisa el área, tiene buena definición, tanto con el pie como con la cabeza. Esto último lo ha demostrado en el Mónaco a balón parada. Es un chico que si fuera un 8, de ida y vuelta, de pisar el área, lo puede hacer. Uno hoy en día, quizás lo ve con mejor adaptación a un doble pivote, es natural. Pero son sistemas de juego, depende de eso. Si juegas con un 4-4-2 con dos centrocampistas y uno tiene que llegar más al área, seguramente sea él. Pero si juegas con un 4-3-3 y tiene que estar más retrasado, pisará menos el área. Puede hacer de todo porque se ha transformado en un mediocentro de toda el campo. Por ejemplo, lo vi en Francia con Kante un partido que fue un espectáculo y aquel día el fue más hacia delante con Kante cubriendo más atrás. Después, quizás lo ves con Pogba y él es el que se queda un poco más atrás. Lo bueno es que se puede adaptar. Después depende del rol que le dé el entrenador.
Llega a un Madrid con grandes jugadores y en el que no va a ser fácil hacerse un hueco. ¿Cree que le puede costar esa adaptación?
Gracias a lo físico, no va a tener problemas. Pero lo que me gusta de este fichaje por el Madrid es el momento en el que llega al Madrid. A pesar del precio, que te lo ponen como una etiqueta en la camiseta, el no llega teniendo que ser el mediocentro titular de 50 partidos al año rindiendo desde mañana. Él va a tener al lado a gente con mucha experiencia con la cual puede rotar y de la que puede aprender como Casemiro, Modric o Kroos. Llega con tiempo para adaptarse, lo cual es espectacular. No es que llegue a un mal Madrid en el que tenga que ser importante y rendir desde el primer día. Tiene una posibilidad de afrontarlo con tranquilidad. Además, con Ancelotti de entrenador, que es un crack y le va a dar esa posibilidad y le va a ir llevando como hizo con Camavinga, al que fue metiendo y acabó la temporada de una forma excepcional. Esa parte me deja sumamente tranquilo.
La etiqueta de ‘sustituto de Casemiro’ va a ser difícil quitársela. ¿Lo ve como un reemplazo del brasileño?
Es evidente que están tratando de buscar el sustituto de Casemiro. Yo me quedo del otro lado: creo que va a haber un antes y un después de Casemiro en el Madrid. Cuando Zidane decidió poner a Casemiro por detrás de Modric y Kroos, que estaban jugando juntos en el medio, el Madrid fue a otro nivel y ganó todo. Ese cambio táctico de Zidane fue extraordinario. Casemiro es y fue clave en todo lo que ganó el Madrid en los últimos años. Para cualquiera es un desafío tremendo tener que ser sus sustituto. No se puede comparar: es otro momento y otro grupo de jugadores. Veremos que pasa en el futuro.
